A lo largo del tiempo las ciudades han desempeñado diversas funciones. En general éstas representan espacios donde se aglomera la población, donde se forman circuitos económicos de producción e intercambio y donde se densifican las relaciones sociales. El fenómeno urbano no ha sido unívoco en tiempo y espacio, ha transitado por diferentes configuraciones y jerarquías, rompiendo y re escalando los espacios locales, regionales y nacionales a los que estaba constreñido en el pasado, para posicionarse como un elemento fundamental que permite articular la economía de la globalización. Las ciudades contemporáneas son actualmente los lugares fundamentales en las estrategias de desarrollo económico, ya que representan los ejes articuladores de las inversiones, del despliegue de infraestructuras, de estructuración de los mercados de bienes y trabajo y de procesos de innovación tecnológica. Las ciudades juegan un papel importante en el liderazgo que asumen los procesos económicos al representar los principales nichos de inversión, comandar los procesos de reestructuración productiva y conformar centros de decisiones económicas y políticas.

China está experimentando un rápido proceso de urbanización único en el mundo, la población urbana está siendo mayoría y muchas ciudades están lentamente respondiendo con herramientas contemporáneas al manejo de sistemas urbanos sustentables. A pesar del corto plazo, el avance de las ciudades chinas ha sido asombroso en cuanto al manejo del crecimiento exponencial de la población urbana, el manejo de los residuos, la relación con el medio ambiente y el aumento de la calidad de vida. Actualmente las ciudades chinas han mejorado urbanísticamente y han pegado un salto cualitativo y cuantitativo en el planeamiento urbano del siglo XXI.

La relación con el ambiente-territorio

China ha tomado medidas de prevención para la protección ambiental desde la década de los años setenta. Por ello, ha tenido un gran progreso al respecto. La protección ambiental-territorial es una de las tres políticas nacionales básicas de China, que son planificación familiar, ahorro de recursos y la ya señalada. Éstas fueron adoptadas en los años ochenta. Hoy en día, China está en un proceso de industrialización y urbanización que se ha acelerado desde finales de los noventa. Después de más de treinta años de desarrollo, la política de protección ambiental china se ha endurecido, podemos mencionar que las principales ciudades de la costa este y sur han enfrentado los problemas de contaminación de agua, aire, ruido y de manejo de desechos sólidos; mientras que, en centro y norte del país, aun queda mucho por resolver. Los problemas de medio ambiente generan no sólo impactos negativos en la vida diaria de la población, sino también en el desarrollo sustentable urbano.

China ha logrado un progreso importante en protección ambiental. Durante el 11° Plan Quinquenal (2005-2010), China alcanzó sus objetivos de reducción de emisiones de dióxido de azufre un año antes, reduciéndolas en 14.29% en 2010 respecto a 2005, mientras que las emisiones de compuestos orgánicos en el agua se redujeron a la mitad con medio año de antelación, disminuyendo en 2010 12.45% respecto a 2005. En ambos casos se superaron los objetivos. Se estima que la reducción se ha duplicado para este 2020. China posee amplios recursos hídricos en su superficie y subterráneos, pero con una distribución temporal y espacial desigual. Algunas ciudades sufren escasez de agua, sobre todo en el norte del país. Otras padecen el problema de la contaminación del agua. El sistema de tratamiento de aguas residuales es bueno en las grandes ciudades, pero muy poco desarrollado en las ciudades medias y no puede ser usado para reciclaje de agua municipal. El tratamiento centralizado de aguas residuales domésticas es menor al 50% en algunas ciudades.

Actualmente se toman todo tipo de medidas ambientales en China, que han cambiado con el desarrollo económico, en especial por el proceso de desarrollo urbano e industrial. Las políticas relacionadas al desarrollo del territorio y al desarrollo ambiental incluyen la inversión de capital en los principales programas de protección ecológica, financiamiento ambiental a los municipios y políticas de extensión y devolución de impuestos. Así, distintas actividades reciben distintos incentivos fiscales por el uso de recursos provenientes de desperdicio para producción o para la obtención de nuevos materiales, por la inversión directa en proyectos de plantas de tratamiento y reciclaje o de reducción de contaminación, por la venta y producción de automóviles de bajas emisiones y para productos agrícolas vinculados a la reforestación y políticas de las praderas.

Medidas adoptadas

China ha adoptado medidas de prevención para reducir la emisión de contaminantes. La principal medida fue integrar la protección ambiental al plan nacional de desarrollo económico y social, para promulgar de manera sincronizada el diseño, la construcción y la operación del proyecto clave de instalaciones de prevención de contaminación. Hoy más del 95% de los proyectos claves cumplen con dichos requisitos. China ha adoptado totalmente al paradigma occidental moderno, donde el incremento en el ingreso se traduce inmediatamente en la compra de un número creciente de automóviles —dejando atrás las bicicletas de uso generalizado en años anteriores—, no sólo para satisfacer la necesidad de transporte sino como un bien posicional, ocasionando que el aire que se respira en las ciudades esté contaminado y tenga impactos importantes sobre la salud; el tiempo que se pasa trasladándose entre hogar y trabajo es cada vez mayor, a pesar de que la infraestructura para los automóviles crece permanentemente. Aunque es notorio el aumento de la movilidad eléctrica, incorporando a las ciudades nuevos modos de transporte; bicicletas, motos y autos eléctricos van regenerando lentamente el ambiente urbano-vial. Pero el mayor cambio se dio en el transporte público, en donde prácticamente todo el sistema esta equipado con modernos buses eléctricos. Ciudades como Beijing, Tianjin, Shanghai, Shenzhen, Guangzhou, Chongqing y Hangzhou están a la vanguardia, cada año se incorporan mas ciudades al moderno sistema, tanto así, que China es el país con el sistema de transporte publico mas grande del mundo, desarrollando nuevos sistemas de metro y trenes de alta velocidad.

El acelerado proceso de urbanización afecta la calidad del medio ambiente. El acceso universal al agua potable de fuentes endógenas, el manejo adecuado de los desechos y el mantenimiento limpio de la atmósfera son asuntos que en la práctica no eran considerados en su real importancia con un enfoque de sustentabilidad, pues hacerlo elevaría los costos de los procesos urbanos, cuestionando el crecimiento económico en el corto plazo. Lentamente hoy eso esta cambiando y se están observando casos de un manejo responsable de los recursos hídricos sin afectar la urbanización territorial. Dado que el fenómeno de la urbanización es un elemento indispensable para el desarrollo de China, se están creando nuevos espacios urbanos en los alrededores de las ciudades existentes con los elementos necesarios para generar un salto en la calidad de vida de sus habitantes, desde el uso de energías renovables, el correcto manejo de los residuos, la utilización de vehículos eléctricos y una sociedad involucrada y comprometida con generar espacios urbanos que generen calidad urbana. El gobierno chino ha decidido crear más de 100 eco-ciudades, es decir urbanizaciones que se basan en el cumplimiento de principios ecológicos. Se trata del proyecto más ambicioso del mundo en ese rubro, pero que para empezar se ha querido concretar en la construcción de cinco, de las cuales ya están en la etapa final.

El más notable de todos es el proyecto de la ciudad ecológica de Tianjin, en asociación con Singapur. Pero debemos tener claro que para que un conglomerado urbano sea sustentable tiene que cumplir con criterios que están fuera del mercado, que son autocontenidos en el sentido de la importación de materiales y energía, así como de la generación y el manejo de desechos de cualquier tipo; ello mantendría esas urbanizaciones fuera de la lógica general, sin que quede claro cómo se lograría integrar este modelo con el dominante, cuyo motor actual es competir con base en altas externalidades negativas. Hacer una ciudad sustentable es de por sí una contradicción en sus propios términos, pero hablar cuando menos de eco-ciudades es diferente a producir tecnologías ecológicas, donde China está a la cabeza, o aplicarlas a procesos aislados, sin integrarlas en una lógica sistémica.

Urbanización sustentable y adaptable

El caso de China, en donde está tomando acción para una mejora de los sistemas urbanos, puede ser replicado en otros países siempre y cuando se adapten a las regulaciones locales. Debido al rápido desarrollo urbano, las ciudades en el mundo se están transformando en entes orgánicos que cambian día a día. Crear una urbanización con reglas fijas no generara un beneficio para los habitantes del futuro, las ciudades mutan y se readaptan a las situaciones generacionales de la población. China esta viviendo aceleradamente este cambio, y es altamente palpable para los que visitan el país cada 5 años. La sustentabilidad de una zona difícilmente podrá ser alcanzada dentro de la insustentabilidad del sistema nacional. No se trata solamente de un modelo de urbanización u otro, el gobierno central tiene que garantizar que el crecimiento urbano no se dé a costa de lo que sea con tal de crecer, sino que se trata de planear un adecuado uso de los escasos recursos del país para el bienestar de su población y sin impactos negativos ni dentro ni fuera de sus fronteras, lo que de verdad la convertiría en paradigma a seguir por el resto del planeta. Desde hace mas de 10 años que visito China y en cada visita he sido testigo de un avance urbano bien planificado y readaptado a las condiciones contemporáneas de los habitantes. La calidad de vida ha aumentado significativamente dando lugar a espacios mas sanos, mejor infraestructura y un desarrollo edilicio-arquitectónico que pone de manifiesto el nuevo perfil urbano que se quiere generar a futuro. 


El autor es arquitecto y planificador urbano-territorial. Profesor de idioma chino. Actualmente realizando una maestría en planificación urbana sustentable en la Universidad de Tongji, Shanghai. Investigador del Centro Latinoamericano de Estudios Políticos y Económicos de China (CLEPEC)