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mil niñxs de entre 45 días y 3 años todavía no pudieron acceder a alguno de los 75 Centros de Primera Infancia (CPIs) para participar en las modalidades educativas presenciales o virtuales. La cifra, una estimación del sector ante la falta de precisiones  estadísticas del Gobierno de la Ciudad, se agrega a lxs 19.500 chicxs que siguen en el limbo de la lista de espera del actual ciclo lectivo y da cuenta de la demanda no satisfecha en materia de educación para la primera infancia en la Ciudad de Buenos Aires. La mayoría de los CPIs atraviesa serias dificultades para sostener su funcionamiento, amplía un informe de Fundamind: el valor de la beca por cada niñx se encuentra muy por debajo del aumento inflacionario, además que esos fondos no llegan dentro de los primeros diez días de cada mes, los edificios donde funcionan necesitan reparación urgente. La mayoría de sus trabajadorxs son mujeres jefas de hogar, con salarios por debajo de la canasta familiar y que deben realizar otros trabajos temporarios para llegar a fin de mes. En una carta enviada a la gerenta operativa de Primera Infancia en el Ministerio de Desarrollo Humano porteño, María de los Ángeles Fava, precisaron que el impacto de una inflación del 36 %, el 54 % y el 40 % en los últimos tres años respectivamente, se contrarrestaron con unas compensaciones económicas que no superaron el 20 % cada año. “Los gastos del Estado a causa de la pandemia no pueden ser motivo para desfinanciar los espacios de la primera infancia -concluyeron-, ya que hoy nosotros somos los que la soportamos, los que nos contagiamos, quienes nos exponemos todos los días.”