“Tiene los ojos hinchados como una teta”. Así le advirtió uno de los custodios al médico Leopoldo Luque, el 22 de noviembre de 2020, tres días antes de la muerte de Diego Maradona. Fue la forma de alertar que el 10 se estaba deformando por una visible retención de líquido. El episodio motivó la declaración judicial del custodio el jueves pasado y todo el cuadro estará volcado este lunes en el informe final de los peritos oficiales del junta médica que analiza la muerte de Maradona. El informe será entregado a los peritos de partes y éstos adherirán o elaborarán sus disidencias, algo que seguramente van a hacer los peritos de Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov. Como adelantó PáginaI12, todo indica que los fiscales acusarán a los responsables de la salud de Maradona por el delito de homicidio por dolo eventual, que prevé una pena de ocho a 25 años de prisión. En principio, no pedirán detenciones, pero es algo que están estudiando.

Candados

Durante el jueves y el viernes declararon los cuatro custodios que Maradona tenía en la última época, todos provenientes del Servicio Penitenciario Federal (SPF). 

En el argot les dicen “candados”  a los integrantes de los servicios penitenciarios y, a priori, no son personas aptas para hacer custodias de figuras o artistas porque su función es cuidar presos, no acompañar a personas en su vida habitual. Ya la elección exhibe cierta desidia. 

El equipo de fiscales -Laura Capra, Cosme Irribarren y Patricio Ferrari, coordinados por el fiscal general John Broyard- convocó a los candados porque en los mensajes de texto y de audio que surgieron de los celulares secuestrados en la causa, los custodios dejaron en claro que se notaba con varios días de antelación que Maradona estaba reteniendo líquido que fue lo que finalmente produjo su muerte por el colapso cardíaco.

Los custodios reafirmaron en sus declaraciones la situación de descontrol en la casa de Tigre, con el 10 postrado, deprimido, sin levantarse y con escasísima supervisión médica. Ante la advertencia el día 22 de la retención de líquido, Luque se limitó a decir que era “porque está mucho tiempo acostado”.

No hubo ninguna reacción.

Peritos

La junta médica se reunió nueve veces, en general por Zoom. Fueron deliberaciones de los 22 especialistas, tanto oficiales como de los imputados o querellantes. Las deliberaciones terminaron la semana pasada y durante este lunes se entregarán las conclusiones de los peritos oficiales, es decir los designados por los fiscales. Como ya se explicó, la pericia consiste en responder a 24 preguntas pensadas con detenimiento y formuladas por el equipo acusador.

Los peritos de parte recibirán entonces las respuestas escritas por los peritos oficiales y destinarán los próximos días a adherir o discrepar. Eso significa que habrá médicos que suscribirán la opinión de los peritos oficiales y es previsible que los médicos designados por Luque y Cosachov presenten respuestas en disidencia.

Contenidos

Según los trascendidos, el diagnóstico de los peritos oficiales será demoledor. No sólo dirían que la muerte de Maradona era evitable sino que hubo negligencia por acción y omisión.

Por acción:

*Lo llevaron a un lugar inadecuado cuando debió ser internado bajo control. En la vivienda de Tigre no había ni siquiera un desfribilizador para una emergencia cardiológica.

*Se le suministró medicación contraindicada para pacientes con dolencias cardíacas: venlafaxina, un antidepresivo que no se da a pacientes con arritmia y no se tomaron medidas elementales.

*El 12 de noviembre concurrió un médico ordenó estudios y nunca se hicieron. El médico iba a volver pero se canceló la visita “para no invadir a Diego”, según señaló Maxi Comargo en un audio.

Por omisión:

*Ante las advertencias sobre la retención de líquido, no se hizo nada.

*Maradona pasaba días enteros sin levantarse y tampoco hubo reacción de ningún tipo ante esa anomalía.

Imputación

Como adelantó este diario, los fiscales se inclinan por imputar, al menos a Luque y Cosachov, por el delito de homicidio simple por dolo eventual. O sea, hubo negligencia, pero además, se representaron la catástrofe final porque así lo dicen en los mensajes: “vamos a ir presos, vamos a perder la matrícula”; hicieron cambios en la historia clínica, hacían cosas para cubrirse por la cuestión legal. O sea que tenían en vista que su acción y omisión podía terminar en la muerte de Maradona.

No está claro si la imputación será también para el psicólogo Carlos Díaz, que tomaba decisiones, y parece probable que se acuse a los enfermeros por delitos de un nivel mucho menor al del homicidio. Es cierto también que los fiscales están evaluando la situación del abogado y representante Matías Morla, porque consideran que tenía un cierto dominio de la situación, aunque no era médico: siempre la responsabilidad es mayor en quienes estudiaron para hacerse cargo de la salud de un paciente.

Finalmente está la cuestión de eventuales prisiones preventivas que pueden ser pedidas por los fiscales y que las debería dictar el juez Orlando Díaz. Es cierto que Luque y Cosachov siempre estuvieron a derecho, pero los fiscales piensan que hicieron maniobras de ocultamiento de pruebas. En el caso del psicólogo Carlos Díaz, el juez le otorgó la eximición de prisión, lo que tal vez da una pista de que los profesionales podrían seguir el proceso en libertad.