Se cumplen 49 años de la Masacre de Trelew, el fusilamiento de 16 presos políticos por la dictadura de Alejandro Lanusse en 1972. El gobierno chubutense inauguró una muestra fotográfica e hizo un acto en el Centro Cultural para la Memoria, ubicado en el antiguo predio del aeropuerto en el que fueron apresados los militantes luego de fugarse del penal de Rawson. La causa judicial demoró cuarenta años en condenar a los militares que montaron un intento fuga para justificar la masacre. Guillermo Bravo es el único acusado por los fusilamientos que aún no fue juzgado y que goza de impunidad en Miami.

En la madrugada del 22 de agosto de 1972 fueron asesinados a balazos los dieciséis militantes de las organizaciones Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y el Ejército Revolucionario del Pueblo que habían sido apresados horas antes intentando abordar un avión después de escaparse de la cárcel. Después de intensas negociaciones en al aeropuerto y de que un juez les garantizara su seguridad los diecinueve fueron trasladados a la Base Aeronaval Almirante Zar, donde los mantuvieron con vida hasta cumplir con el plan de exterminio de los presos, montando un escenario en el que sostenían que habían intentado huir atacando a uno de los guardias. Sólo tres sobrevivieron al ataque después de recuperarse de las graves heridas.

Cuarenta años después, el 15 de octubre del 2012 el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a cadena perpetua Carlos Amadeo Marandino y a los ex marinos Luis Emilio Sosa y Emilio Jorge del Real. Los tres fueron considerados responsables del homicidio agravado de Rubén Bonet, Jorge Ulla, José Mena, Humberto Suárez, Humberto Toschi, Miguel Ángel Polti, Mario Delfino, Alberto Del Rey, Eduardo Capello, Clarisa Lea Place, Ana María Villareal de Santucho, Carlos Astudillo, Alfredo Kohon, María Angélica Sabelli, Susana Lesgart y Mariano Pujadas, todos presos por razones políticas. Además los jueces los imputaron por la tentativa de homicidio de María Berger, Alberto Camps y Ricardo René Haidar, los sobrevivientes que fueron quienes dieron testimonio del fusilamiento al que habían sido sometidos antes de ser desaparecidos unos años después por la dictadura militar que encabezó Jorge Rafael Videla.

Sosa y Del Real fallecieron hace unos años, pero Marandino intentó que su condena sea revisada y logró un fallo a favor de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal. Sin embargo, el 11 de agosto pasado la Corte Suprema de Justicia señaló al revisar el recurso extraordinario presentado por Marandino que el tribunal "no efectuó un análisis circunstanciado” del planteo de la defensa en cuanto a si era un delito de lesa humanidad fusilar detenidos en una base de las fuerzas armadas, por lo tanto determinó que  "resulta inhábil para formar convicción acerca de la configuración de algún supuesto", que justifique su intervención. Quedó así firme la condena a prisión perpetua para el ex suboficial de la marina como coautor de homicidio con alevosía de 16 personas y tentativa del mismo delito contra otras tres por los crímenes cometidos el 22 de agosto de 1972 en la base Almirante Zar.

Guillermo Bravo es el único acusado por los fusilamientos que aún no fue juzgado y que goza de impunidad en Miami.

Homenaje

En tanto, el gobierno chubutense realizó un acto en el Centro Cultural por la Memoria. El ministro de Gobierno y Justicia de la provincia, José María Grazzini afirmó que se trataba de "un día muy especial, a 49 años de que 19 personas perdieron su vida a manos del Estado, allí es donde se empezó una carrera de muerte, donde el Estado se volvió contra el Pueblo, y en donde fundamentalmente, a partir de la lucha y voces de muchos que pudieron continuar esa lucha, se restauró la democracia a partir de ese momento y se comenzó un camino que a muchos les valió años de buscar memoria verdad y justicia”.

Silvia Pecci, integrante de la Asociación de familiares de las víctimas de la Masacre de Trelew, destacó que “como toda conmemoración, pensar en aquel 22 es pensar cuáles fueron las condiciones que produjeron ese hecho y en el camino recorrido desde entonces hasta ahora. En todo enfrentamiento se reconocen políticas que representan intereses contrarios”.