Lo que sucede al margen de las grandes editoriales
“Vamos a enfrentar a la derecha con alegría y mejores libros”
Lo dice Damián Ríos, de Blatt&Ríos, uno de los sellos pequeños que se agrupan para dar pelea en la feria. Una recorrida por los stands –Los Siete Logos, Sólidos Platónicos, La Coop, entre otros– permite comprobar los desafíos y las dificultades de la edición independiente.
Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros.Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros.Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros.Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros.Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros.
Los sellos pequeños no pueden aplicar el índice de inflación al precio de los libros. 
Imagen: Joaquín Salguero

Los infiltrados –medianas y pequeñas editoriales que se agrupan para compartir espacios– son cada vez más visibles en la 43° Feria del Libro de Buenos Aires. La cronista recorrió los stands de Los Siete Logos, Sólidos Platónicos, La Coop, La Sensación, Libro que te quiero Libro, Todo Libro es Político y Frente Editorial Latinoamericano. La Coop, que aglutina a 15 sellos (trece más dos invitados), es el segundo año que está en el stand 627 del pabellón Azul. Se pueden conseguir libros de Alto Pogo, Evaristo Editorial, Espacio Hudson, Paisanita Editora, Conejos, ¿Qué diría Víctor Hugo? Clubcinco editores, Azul, Santos Locos, Mágicas Naranjas, China Editora, Añosluz y Audisea, más los invitados de esta edición: Clase Turista y Nudista. Ariel Bermani, escritor y editor, autor de Veneno (premio Emecé de novela en 2006) y Leer y escribir, entre otros títulos, hace seis años que edita libros en Conejos. “Juntarnos es la única manera de poder estar en acá. Los sellos chiquitos entendimos que tenemos que infiltrarnos en la Feria del Libro. Eso es lo que estamos haciendo lentamente junto con los chicos de La Sensación y el Frente Latinoamericano. Además de ir a las ferias de todo el país, en la Coop empezamos a viajar y a establecer vínculos con editores de Chile, Uruguay y Perú. De ahí salió la idea del Frente”.

Bermani confiesa que los sellos más chicos le perdieron el miedo a la Feria. “Durante mucho tiempo, la Feria fue un lugar de otros, de las librerías y las editoriales oficiales. Nosotros tenemos un criterio distinto a nivel editorial, pensamos el libro de otra manera, con otra circulación, de un modo más amateur. ¿Por qué no vamos a estar en la Feria con otro tipo de propuesta? De un tiempo a esta parte las pequeñas editoriales fuimos ganando más visibilidad”. La caída de las ventas golpea al sector. “La cosa está dura, no está mejor que el año pasado –reconoce el editor de Conejos–. Además, como somos diferentes sellos, a algunos les va mejor y a otros peor. Me parece que hasta ahora estamos un poquito por debajo de lo que vendimos el año pasado. Nos conformamos con no perder, que es el criterio que tenemos para editar los libros. Hacemos las editoriales para que los libros circulen, tratando de que nadie ponga plata. Si conseguimos eso, está bien”.

  El costo de producir un libro para Conejos, revela Bermani, aumentó entre un 30 a un 40 por ciento en comparación con el año pasado. “No llevamos ese aumento al precio del libro porque la idea es que los libros sean accesibles. Nosotros habremos aumentado el precio un 20 por ciento. Todos los libros de Conejos los estamos vendiendo a 200 pesos”. Algunas sugerencias para no perderse en La Coop: Los silencios de Mauricio Koch, El resto de los seres vivos de Gabriela Luzzi y Quebec de Tamara Till (200 pesos cada uno), publicados por Conejos; De peces y de gatos de Pablo Puel y Fotocopia de Facu Soto (200 pesos cada uno), editados por Paisanita; Nunca corrí, siempre cobré de Leonardo Oyola y Shunga de Martín Sancia Kawamichi (260 pesos cada uno), publicados por Evaristo; No sé nada de ballenas, poemas de Ariel Bermani (160 pesos), editado por Santos Locos; Poesía popular argentina, antología definitiva de la obra poética de Vicente Luy (1961-2012) (220   pesos), publicada por Añosluz editora y Rëuemen (palabra mapuche que significa “agitar las olas”), una antología de poesía mapuche, selk’ nam y yámana (350 pesos), editada por Espacio Hudson.

   Libro que te quiero libro, primer stand colectivo de literatura infantil, reúne a Kalandraka (España), Iamiqué, Pequeño Editor, Coco Books (España), Limonero y Traga Luz (Colombia) en el stand 622 del pabellón Azul. Ivana Ginocchio, encargada del stand, comenta que cada vez hay más espacios compartidos por varias editoriales por el costo de lo que vale exponer en la Rural. “Los sellos pequeños que están en crecimiento se juntan para poder compartir los gastos y también por una cuestión de variedad, de lo que le podemos ofrecer a los docentes y al público en general, una diversidad de opciones en literatura, en textos formativos y libros de diseño. La familia y los chicos pueden encontrar libros de intereses muy diversos”. Ginocchio calcula que han vendido más o menos igual que el año pasado en cantidad de ejemplares. La encargada recomienda un par de títulos: Con tango son tres de Justin Richardson y Peter Parnell, ilustrado por Henry Cole (329 pesos), publicados por Kalandraka; Lo que tú quieras de Ellen Duthie y Daniela Martagón, filosofía visual para niños (175 pesos), editado por Iamiqué; El secreto de Borges de Matías Alinovi y Diego Alterleib (230 pesos), publicado por Pequeño Editor; y Tan tan grande de Catalina Sobral, un libro álbum sobre un niño que despierta convertido en un hipopótamo (250 pesos), editado por Limonero.

Fantasías contra la inflación

El espacio es pequeño –apenas 16 metros cuadrados–, pero muy alegre y colorido, con pizarras negras, escritas con tizas de colores, en las que ofrece como opciones de menú: Aira, Uhart, Katchadjian, Gandolfo y varios más. La Sensación, que está por segundo año consecutivo en el stand 428 del pabellón Azul, reúne a cuatro sellos: Iván Rosado (Rosario), Caballo Negro (Córdoba), Mansalva y Blatt & Ríos. “Hemos vencido algunos prejuicios que teníamos con la Feria. Uno puede decir mil cosas, pero como evento cultural es un lugar adonde viene mucha gente a pasear, pero también a comprar libros de Elvio Gandolfo, de Marina Yuszczuk, de Raúl Escari… Como a la Feria viene todo el mundo, a la gente que nos compra también la vemos por acá. La experiencia del año pasado para las cuatro editoriales fue muy buena en términos económicos”, confirma Damián Ríos, escritor y editor, autor de La pasión del novelista y Entrerrianos, entre otros títulos. Ríos, uno de los editores de Blatt & Ríos junto con el poeta Mariano Blatt, cuenta que el año pasado la editorial vendió 650 libros en los 21 días de Feria. En lo que va de esta edición, hasta el sábado a la noche, habían vendido 300 libros. “Este año creo que vamos a vender un poco menos. En 2016 vendimos un veinte por ciento menos. Nuestro mejor mes del año pasado fue el mes de la feria y creemos que este año nos va a pasar lo mismo. Estamos muy atentos por lo que se dijo en la inauguración sobre el proyecto del IVA al libro. Aunque lo desmintieron, estamos preocupados. Si se aplicara el IVA al libro, sería un tiro de gracia para nosotros. Un IVA al libro sería algo terrible, no sé cuántas librerías quedarían”, plantea Ríos.

“A favor de la fantasía, en contra de la inflación”, se lee en una de las pizarras de La Sensación. “La situación está complicada, pero no vamos a dejar de hacer libros. Venimos de la fotocopia. Si hay que volver a eso, volveremos. Pero no vamos a dejar de editar libros para enfrentar a la derecha con alegría. Todos los días prendés la tele y son un bajón las noticias. Lo último ahora es lo del 2x1, ¿hasta dónde van a llegar? Nosotros vamos a enfrentar a la derecha con alegría, con mejores libros, mejor editados y mejor corregidos. Tenemos los libros baratos, hacemos descuentos buenos, para que la gente pueda comprar nuestros libros”, explica Ríos. Algo de esa resistencia y alegría que propone el escritor y editor estimula a la lectora atribulada. En La Sensación se puede encontrar preciosuras como Mi música es para esta gente, los Cuentos Completos de Daniel Moyano (550 pesos), publicados por Caballo Negro; 200 ideas de libros de Mariano Blatt, Pequeño recuento sobre mis faltas de Cecilia Pavón y Bajo cero de Damián Ríos (180 pesos cada uno), editados por Iván Rosado; Una aventura de César Aira (215 pesos) y Revolución en el arte de Oscar Masotta con edición de Ana Longoni (340 pesos), publicados por Mansalva; El libro de los géneros recargado de Elvio Gandolfo (440 pesos) y Noche caliente. Dos historias de Jack Reacher del escritor británico Lee Child, editados por Blatt & Ríos.

“2x1 para los libros, perpetua para los represores”   

El Frente Editorial Latinoamericano debuta en la Feria del Libro justo enfrente de La Sensación, en el stand 427 del pabellón Azul. Este colectivo aglutina a Fiordo, Gourmet Musical y Godot -que están también en otro stand colectivo, Sólidos Platónicos-, Hormigas Negras, Mil botellas, Libros del Fuego (Venezuela) Gog & Magog, Notanpuan, Marciana, EIP (Editores Independientes Peruanos), Nulú Bonsai, Libros de Mentira (Chile), Alquimia (Chile). “Esta es una ofensiva ideológica y económica en la que nos están poniendo a prueba involuntariamente. Las grandes editoriales se están hegemonizando más. Penguin Random House compró Ediciones B y el hecho de que ellos piensen solamente en vender le deja muy poco lugar a la ficción. Eso a nosotros nos beneficia”, reflexiona el escritor y editor Ramón Tarruella de la editorial platense Mil Botellas. En este espacio se puede conseguir Carroza y reina de Isidoro Blaisten (230 pesos), Carne seca de Martín Malharro (250 pesos) y El romance del Aniceto y otros cuentos de Zuhair Jury (200 pesos), los tres publicados por Mil botellas; Los accidentes de Camila Fabri y Weiwei de Agostina Luz López (250 pesos cada uno), editados por Notanpuan; Ártico de Mike Wilson (220 pesos) y El lugar donde mueren los pájaros de Tomás Downey (240 pesos), publicados por Fiordo, entre otros títulos.

   Ricardo Romero, también escritor y editor, atiende en Sólidos Platónicos, el stand 727 del pabellón Verde, un espacio donde conviven Ediciones Godot, Fiordo, Sigilo, Gourmet Musical, Aquilina, Wolkowicz y Criatura. “Todos nosotros hemos formado un frente de batalla de editoriales independientes muy interesante y diverso, con proyectos muy distintos”, subraya el autor de El síndrome de Rasputín y La habitación del presidente, entre otros títulos, editor de Aquilina, sello que vendió un 50 por ciento menos de libros en el período que va de agosto de 2016 a febrero de 2017. “En marzo repuntó un poco, pero fue un desastre –admite Romero–. Yo vine a la Feria sin novedades, sosteniendo el espacio, tratando de seguir peleándola”. Algunas recomendaciones para tener en cuenta en Sólidos Platónicos: Tres veces luz de Juan Mattio y Las niñas de Santa Clara de Gabriel Sosa (240 pesos cada uno), editados por Aquilina; el caballo de batalla de Fiordo: Stoner de John Williams (360 pesos); El innombrable de Samuel Beckett (350 pesos), publicado por Ediciones Godot; Los mantras modernos de Martín Felipe Castagnet (290 pesos) y El peregrino de J.A. Baker (340 pesos), editados por Sigilo. En pabellón amarillo está el decano de los espacios colectivos, Los Siete Logos (stand 2020), donde se encuentran sellos como Adriana Hidalgo, Eterna Cadencia, Mardulce, Katz, Beatriz Viterbo, Caja Negra y Criatura (invitada en esa edición). Laura Cardona, la encargada, dice que este año las ventas están “un poco arriba” con respecto al año pasado. Hay muchos buenos libros como La humanidad aumentada de Éric Sadin (220 pesos) y Como un golpe de rayo de Simon Reynolds (450 pesos), publicados por Caja Negra; Una ofrenda musical de Luis Sagasti (275 pesos), editado por Eterna Cadencia; y Matate, amor de Ariana Harwicz y La habitación alemana de Carla Maliandi (180 pesos cada uno), publicados por Mardulce, entre otros.

  Todo libro es político, un espacio que nuclea a 20 editoriales como Letra Sudaca, Tinta Limón, Milena Caserola, El cuenco de Plata, La Cebra y Bajo la Luna, entre otras, se presenta por tercer año consecutivo en la Rural. “Nosotros adherimos al S.O.S libro, la solicitada que sacó la Cámara Argentina del libro. Las editoriales independientes estamos al margen y ese margen a veces puede ser beneficioso en cuanto a canales alternativos de circulación. Hay todo un movimiento que no se lo puede pensar en el circuito más tradicional del libro”, advierte Matías Reck, editor de Milena Caserola. El stand está intervenido por el grupo Artema con “Vomite todo aquí”, una propuesta para vomitar el consumo y las prácticas patriarcales. “Vomitar el shopping es un gesto; no venimos acá para generar consumo acrítico, sino para intentar reflexionar qué dicen los libros, qué editoriales nos juntamos, cómo son los catálogos. El grupo Artema armó un Vomitario con un carrito de supermercado y unas hojas en donde cada persona puede ‘vomitar algo’, desde un dibujo o garabato, hasta un discurso”, cuenta Reck, que agarra uno de los papelitos del vomitario y lo lee: “Ni somos putas, ni santas, somos humanas y más tarde que temprano vamos a cambiar las lágrimas y el duelo por un sólido grito. Vivas nos queremos, abajo el patriarcado”. En este stand se destacan algunos títulos como La mujer sentada de Copi (260 pesos), publicado por El cuento de Plata; La editorial Tor. Medio siglo de libros populares de Carlos Abraham (250 pesos), editado por Tren en movimiento; Felisberto Hernández ilustrado (300 pesos), una coedición de Milena Caserola y La Libre; Psyché. Invenciones del otro de Jacques Derrida (820 pesos), publicado por La Cebra. Pasado mañana, el día de la marcha en repudio al 2x1 de la Corte Suprema de Justicia, Todo Libro es Político va a trabajar con la consigna: “2x1 para los libros, perpetua para los represores”.