El fin del paréntesis que impuso la pandemia invita a repensar el imaginario de las hinchadas y por qué es tan difícil erradicar los discursos violentos, homofóbicos y discriminatorios que reproducen los típicos cantitos.
Tras 573 días, los estadios del fútbol argentino volvieron a recibir a los hinchas Juan Battilana