"No somos un hipermercado, donde el cliente que se angustia porque no le alcanza la plata no se pelea con la góndola, ni con el pibe o la piba que está en la caja y sabe que es un empleado; al dueño de ese hipermercado no lo va a haber nunca. En nuestro caso es distinto, estamos cara a cara con el que sale del autoservicio con la bolsa semivacía, si no dice lo que sufre igual se le nota, y muchas veces son vecinos que conocemos de toda la vida".

El relato es de Fernando Savore, presidente de la Federación de Almaceneros Bonaerenses, que vivió personalmente el encuentro de empresarios de la cadena de productos de góndola con Roberto Feletti y su equipo. "Es la primera vez que nos invitan, y soy un agradecido. Dije lo que a nosotros nos pasa y a nuestros clientes. Me llamó la atención la cantidad de caras conocidas entre los empresarios, muchos que salen en televisión quejándose y criticando, pero ahí estaban muy callados, o intervenían para saludar al nuevo Secretario, desearle suerte y nada más", cuenta.

Su análisis de la situación es sencillo y contundente. "En los últimos tres meses nos están matando con los aumentos, vienen las listas con subas del 15% sobre el mes pasado, en azúcar fue del 7%. Aceites de primera marca, uno de ellos es el que en nuestra zona (Morón) más se vende, que desaparecieron. ¿Quién lo está escondiendo? ¿El fabricante, el distribuidor? Son las cosas que se tienen que saber, porque cuando se habla de aplicar la Ley de Abastecimiento se trata de esto, de combatir cosas que realmente suceden". 

Savore refiere la experiencia del programa Súper Cerca, que era el que iba a favorecer las ventas de los almacenes de proximidad, con productos masivos que iban a llegar a un precio fijo hasta fin de año, incluso impreso en el envase. "Algunas pocas empresas, cumplieron. Un par de empresas cumplieron el primer mes, después ya no. Otras grandes marcas jamás distribuyeron los productos comprometidos. El etiquetado con el precio prácticamente no lo cumplió nadie, ni noticias de eso", explica. 

Claudio Lozano, economista y ex diputado nacional, actualmente director del Banco Nación, sostiene que "hay tres claves en la política de estabilización de precios que deben atenderse: el desacople de los precios internos con respecto a los internacionales; el disciplinamiento de los grandes monopolios, principalmente en alimentos e insumos difundidos; y el congelamiento temporal de precios para frenar la inercia inflacionaria. Entiendo que la política de la Secretaría de Comercio se está orientando en esa dirección". 

Al advertir sobre la gravedad del problema inflacionario para la economía argentina, Lozano apunta que no sólo está provocando niveles de pobreza insólitos en el país sino que además "va a frenar la recuperación económica, porque si no se logra recomponer la capacidad adquisitiva de la población en general, no va a haber salida para la producción masiva en la gran mayoría de rubros de producción industrial. Los que viven principalmente de la exportación o del consumo de las clases altas son muy pocos, pero a todos los demás sectores que trabajan para el mercado interno, este nivel de inflación los va deteniendo paulatinamente".

Elogió la convocatoria ampliada a los sectores que intervienen en el proceso económico, ya sea comercios de barrios o incluso medianos industriales. "Cuantos más actores estén sentados a la misma mesa, más posibilidad va a tener el Estado para encontrar aliados en esta pelea. Las pymes industriales y comerciales tambén son víctimas de la inflación, ellos no se benefician con precios más altos pero con menores ventas. Yo creo que es el momento para trabajar en la construcción de un sistema de seguimiento de precios donde todos estos actores tengan participación. Dentro de cada rama, identificar a los establecimientos estratégicos, y hacer participar a todos en el control a los monopolios. Si hay aumentos injustificados, que lo expliquen. Si hay faltantes de productos, que se los obligue a entregar".

Señaló que "con la elevada capacidad ociosa que todavía tenemos en la industria, es injustificable que tengamos esta inflación. No es un problema de falta de oferta, mucho menos de exceso de demanda, que hoy está muy deprimida. Lo que sí falta es el funcionamiento de un nuevo sistema de precios en el que las decisiones no queden en manos de los grupos monopólicos".