Con un dictamen que modifica el proyecto que fue elevado el año pasado desde la Cámara de Diputados de Salta, el Senado propone insistir con una nueva ley que regule el sistema de residencias médicas en la provincia. Para poder sortear la problemática de la falta de especialistas fuera del departamento Capital, la normativa mantiene la obligatoriedad de que quienes se formen como especialistas en distintas ramas roten por un año en el interior tras terminar su formación.
Uno de los mayores obstáculos para llegar a un consenso en la letra de la normativa fue el régimen disciplinario a aplicar a quienes renuncien a la residencia en ese año de rotación obligatoria. En el proyecto de la Cámara de Diputados se establecía que quien tomaba esa decisión debía devolver al Estado provincial el 100 por ciento de lo que se le había pagado mientras se formaba en una especialidad determinada.
El proyecto de la Cámara baja añadía también que la renuncia al sistema (a excepción de quienes renuncian antes del año de iniciada la especialización), “constituye falta a la ética profesional y es pasible de las sanciones previstas en los Códigos de Ética respectivos”. Se había manifestado que esta posibilidad implicaba que incluso no se diera la certificación de la especialidad cursada.
En cambio, en el proyecto que se analiza en el Senado, se establece que la provincia podrá reclamar hasta el 50 por ciento de lo percibido por cada año de permanencia en el sistema, con la correspondiente actualización, “quedando facultada la Autoridad de Aplicación a disminuir el porcentaje de reintegro cuando las particularidades de cada caso” lo ameriten. Además, si bien la renuncia será constitutiva de una falta ética, la decisión del juzgamiento y acciones a tomar por esa causa será del Colegio profesional que corresponda.
El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Manuel Pailler, explicó también a Salta/12 que se decidió quitar el capítulo de las llamadas “concurrencias” que son formaciones no remuneradas en el sistema.
Afirmó que otro punto que busca mantener en el proyecto de ley es el aval para que solamente el Ministerio de Salud de la provincia sea el que determine los cupos que se pueden establecer por residencia. Aunque no lo mencionó, este es un claro señalamiento a la situación que prevalece desde hace años con la Asociación Salteña de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Salta (ASAAR), que actualmente decide los cupos en las residencias.
Otro punto a tratar son los incentivos para atraer más estudiantes al área de Medicina y algunas especialidades en particular. Al respecto, Pailler manifestó que una de las ideas ronda la posibilidad de elegir una especialidad desde tercero y cuarto año de la carrera.
Otro mencionado por el ministro de Salud, Federico Mangione, quien estuvo en una reunión con los legisladores, es que la provincia trabaja en el desarrollo del primer hospital virtual del norte argentino, que incluirá simuladores de última generación para la formación profesional.
Recortes y embarazos no deseados
Mangione manifestó también ante los senadores que este año la provincia dejó de recibir más de 600 millones de pesos por la eliminación o desfinanciamiento de programas nacionales, entre ellos, los destinados a métodos anticonceptivos, medicamentos esenciales y cobertura de enfermedades crónicas. Esta situación, dijo, agravó las desigualdades y obliga a la provincia a redoblar sus esfuerzos presupuestarios para sostener la atención pública.
Sobre los recortes nacionales, el senador Enrique Cornejo se refirió a la suba en la tasa de natalidad a partir de embarazos no deseados y pidió refuerzos presupuestarios para suplir el incumplimiento del gobierno federal.
Por una ley de emergencia
Como ya había adelantado, el ministro manifestó ante los legisladores su intención de impulsar la anunciada emergencia sanitaria por falta de médicos en especialidades como odontología, psiquiatría y terapistas. “Tenemos déficit de especialistas en neurología infantil, terapia intensiva pediátrica y neonatal, medicina familiar o anestesiología”, explicó.
Volvió a apuntar contra las actitudes corporativas de algunas especialidades como anestesiología. Si bien la provincia cuenta con 90 anestesistas, 85 trabajan en la Capital y solo 5 prestan servicios en el interior. En este aspecto el ministro de Salud sostuvo que la provincia debería tener al menos 160 profesionales, según recomendaciones de organismos como la OMS.
El senador por La Caldera, Miguel Calabró, pidió precisiones sobre el alcance de la declaración de emergencia y cómo se reflejará presupuestariamente. Respaldó además la idea de ampliar incumbencias para que médicos terapistas puedan aplicar anestesia.