Tres opiniones sobre la política de tasas del Central

Emmanuel Alvarez Agis Ex viceministro de Economía

Ensayo y fracaso

Lo que se ve es un problema entre lo que el Banco Central cree que hace y lo que realmente hace o puede hacer. En la concepción monetarista que prima en el organismo, consideran que con el simple manejo de la cantidad de dinero se puede estabilizar la economía: estimularla si está en recesión o enfriarla si se sobrecalienta. Y todo esto sin afectar los niveles de empleo. Sin embargo, lo que sucede es que la suba de tasas de interés sólo está manejando el tipo de cambio pero a costa de aumentar el desempleo y retraer la actividad. El conflicto surge entre la política del Central y los ajustes de tarifas en los servicios públicos que controla el resto de los ministerios. Así, lo que el ministro de Energía, Juan José Aranguren, hace subir, Sturzenegger lo intenta bajar. En el medio quedan empresas que cierran y gente sin trabajo. Hace 15 meses que están ensayando esta misma solución, subir la tasa para bajar la inflación, y están fracasando. Además, con este tipo de políticas están descuidando uno de los objetivos de la Carta Orgánica del Central, que es proteger el empleo.


Orlando Ferreres Economista y titular de la consultora homónima

Sin equilibrio

El tema es encontrar el equilibrio entre la tasa de interés, el tipo de cambio con el dólar y la inflación, pero el problema es vincular monedas distintas. Hasta el momento el gobierno no está logrando esa armonía y estos valores están lejos de encontrar el equilibrio. También está la complicación de la falta de ajuste en otras variables macroeconómicas que puedan colaborar en la tarea del Banco Central. De todos modos, tengo la expectativa de que este mes va a empezar a evidenciar una retracción en los niveles de inflación y, por lo tanto, el Central va a comenzar a acomodar la tasa de interés a la baja. No sabemos si la ubicará en niveles sustentables de largo plazo, debido a que el mayor miedo que exhibe el organismo monetario es a un recrudecimiento de la inflación. Para la industria, el camino va a ser el inverso y seguramente este aumento de tasas frene algunas decisiones de inversión. Otro problema es que con este esquema el dinero que ingresa no es para producción sino para alimentar el sistema financiero. Hay mucho dinero para especular con las finanzas y poco para la actividad real.


Arnaldo Bocco Director de la carrera de Economía de la UMET

Más bicicleta

El nuevo incremento de tasas de interés de hoy (por ayer) lo único que hace es profundizar el mensaje más regresivo de la política del actual gobierno. Este tipo de medidas contractivas que aplica el Banco Central lastra una economía que no repunta vía un encarecimiento del costo crediticio, amplifica la bicicleta financiera para quienes aprovechan el diferencial de tasas, estimula el ingreso de fondos especulativos desde el exterior e incentiva la demanda de dólares porque la gente no confía en el actual tipo de cambio. Este esquema no es sustentable. La enorme cantidad de letras del Central lleva a que las pérdidas por el pago de los intereses erosione el patrimonio del Central. Además, ante cualquier turbulencia político-económica, si los grandes inversores deciden deshacerse de las lebac y pasarse a dólares, no hay reservas que puedan resistir ese traspaso. En la actividad real, lo que se ve es una economía que se reprimariza y sin señales de reactivación. A esto se suma que los acuerdos salariales están lejos de ser una variable que vía mercado interno estimule la actividad.