Durante las últimas semanas referentes de la industria y el comercio alertaron por los elevados niveles de ausentismo que generan no solamente los casos positivos de covid-19, sino todos los contactos estrechos que a partir de un positivo surgen de acuerdo a los protocolos. En respuesta a estos reclamos, desde el gobierno levantaron el aislamiento obligatorio para contactos estrechos asintomáticos y con el esquema de vacunación completo, incluso con el refuerzo. Consultados por PáginaI12, los empresarios detallan cuál es la situación actual y qué expectativas tienen a partir de los anuncios del gobierno. 

Primero fueron los Industriales Pymes Argentinos (IPA), de la mano de Daniel Rosato, quienes alertaron sobre los problemas de ausentismo en las pequeñas y medianas industrias ante el rebrote de la enfermedad. Calculaban un aumento de ausentismo al 20 por ciento "que llego a 50 por ciento en algunas fábricas producto de positivos y contactos estrechos", afirmó Rosato en diálogo con este diario. 

La Federación de Comercio e Industria (Fecoba) coincidió con ese guarismo y reportó un ausentismo del 20 por ciento en los comercios porteños. Para las fábricas radicadas en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires la Federación calculó un 27 por ciento de afectación sobre el personal. 

Finalmente, la Unión Industrial Argentina (UIA), calculó que alrededor de 80 mil empleados del sector dejan a diario de trabajar por estar contagiados o ser contactos estrechos: "Hicimos una encuesta entre más de cien empresas del sector y en este momento hay un 7,5 por ciento adicional de ausentismo. Esto representa duplicar y hasta cuadruplicar la falta de personal de la época, marcada por las vacaciones”, sostuvo en declaraciones radiales el presidente de la entidad Daniel Funes de Rioja, cuya entidad difundió un informe en el que calcula un 12,5 por ciento promedio de ausentismo en las industrias de la UIA.

Dado este diagnóstico, los industriales comenzaron a encender alertas acerca de parates en la producción y posible desabastecimiento: "El impacto es más que nada en industrias con procesos continuos, donde hay líneas de máquinas que no deberían parar de trabajar y esta oleada de contagios generó una ausencia importante puertas adentro de las fábricas. Esto puede generar desabastecimientos y aumentos de precios", explicó Rosato a PáginaI12

Propuestas

Las modificaciones en los criterios de aislamiento fueron bien recibidas por referentes del sector privado - aunque muchos no las consideran suficientes- y criticada por algunos gremios, sobre todo de la salud. 

"Es lo que venimos pidiendo desde IPA y son claves para minimizar el impacto negativo de la ausencia laboral. Sin embargo, hay que sumarle a los contactos estrechos un test rápido que garantice que no van a contagiar, y de eso se tienen que hacer cargo las ART que no lo están haciendo", asegura Rosato a la vez que insiste en el Pasaporte laboral sanitario, que exigiría a los y las trabajadoras el esquema de vacunación completo. 

En esta linea, el titular de la Unión Industrial de Santa Fe, Alejandro Taborda, elogió las medidas aunque consideró que "tiene que haber una ley de obligatoriedad" para la vacunación. En tanto la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), propuso que se habilite a solicitar el Pase Sanitario "para proteger al empleo y evitar que se interrumpa la reactivación económica".

Desde los sindicatos interpretaron la medida como un guiño a las empresas y manifestaron su descontento: "Criticamos la decisión de eliminar el aislamiento de trabajadores de salud por contacto estrecho dado que son una fuente de transmisión y de expansión de la enfermedad. No se discutió con los trabajadores de salud este cambio de protocolo. Ni siquiera hay registros públicos de los contagios de personal de salud”, aseguró a Tiempo Argentino el presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), cuestionamiento al que se sumaron desde otros gremios.