La teoría de que la "Gestapo antisindical" y la reunión en el Banco Provincia donde se planificaba el armado de causas contra dirigentes gremiales no tuvo nada que ver con el gobierno de María Eugenia Vidal ni con el de Mauricio Macri empieza caerse a pedazos. También se desmorona la teoría de que nadie de los presentes supo jamás que allí había directivos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Un informe que entregó la exSide al juez Ernesto Kreplak muestra que en fechas muy cercanas al encuentro o significativas para la investigación dos exfuncionarios del gabinete bonaerense que estaban en la mesa visitaron el organismo y lo hicieron más de una decena de veces. Se trata del exministro de Trabajo, Marcelo Villegas, y el exsubsecretario de Justicia, Adrián Grassi, pero también pasó por ahí otro de los presentes en la filmación, el intendente de La Plata, Julio Garro. A ellos se suman dos nombres que hasta ahora no habían aparecido en la trama, pero que por la temática de la persecución de aquel entonces cobran relevancia: el exministro de Justicia de la provincia, Gustavo Ferrari, y el exministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca. 

Reunión de la "Gestapo" macrista en el Banco Provincia

La interventora de la AFI, Cristina Caamaño, entregó los datos en respuesta a un pedido del juez Kreplak, que investiga la reunión en el Bapro y armado de causas, en particular contra el dirigente de la Uocra, Juan Pablo "Pata" Medina, que es mencionado explícitamente. El encuentro fue el 15 de junio de 2017. La filmación fue hallada en la central de inteligencia en diciembre último y fue lo que dio pie a la causa judicial, donde quedaron imputados todos los presentes en ese evento que revela la existencia de una mesa judicial. La pesquisa se extendió también a la exgobernadora Vidal. Como reveló Página/12 las cámaras que registraron la reunión en la que Villegas expresó su deseo de tener una "Gestapo" propia para "terminar con los gremios" fueron instaladas un día antes, el 14 de junio de 2017 y retiradas un día después del cónclave, el 16 de junio. Eran aparatos con memoria propia, a los que sumaron micrófonos en el techo. Todo indica que la instalación la hizo personal de la AFI. Los e-mails enviados desde la dirección del Bapro a la casa central porteña donde se hizo el cónclave, en el séptimo piso, aluden a una solicitud de la gobernación. 

Esta semana, como informó este diario, Villegas hizo una presentación espontánea en la causa donde dice haber sido "víctima" de una maniobra "que involucró a personal de la Agencia Federal de Inteligencia"; que fue invitado a la reunión (no dice por quién), que la filmación fue ilegal y que nunca supo que "iban a participar agentes de inteligencia, quienes además nunca se presentaron ni identificaron", decía el texto. En la misma línea Vidal salió a argumentar que era una reunión "institucional", "de trabajo" y que en todo caso los agentes de la AFI deberían explicar su presencia. Es notable en la filmación que Villegas, con un papel central en la charla, y los agentes, hablan sincronizados. 

Visitas a la AFI

Un dato central para el análisis es que en la reunión en el Bapro además de los hombres del gabinete de Vidal (Villegas, Grassi y también el exministro de Infraestructura, Roberto Gigante), el intendente Garro y el senador Juan Pablo Allan, oficiaron de anfitriones tres exmiembros de la AFI: el exdirector de Asuntos Jurídicos, Juan Sebastián De Stéfano, el exjefe de gabinete del organismo, Darío Biorci, y el exdirector operacional de Contrainteligencia, Diego Dalmau Pereyra. Los dos primeros tuvieron un papel activo en dar sugerencias para el armado de las causas contra sindicalistas a los empresarios que estaban también allí. De Stéfano llegó a sugerir que habían que provocarlos para poder generar alguna imputación, del estilo de las que finalmente les atribuyeron a Medina, como coacción o amenazas. De Dalmau Pereyra, que tenía un cargo relevante en la estructura, dependía entre otras cosas el área que se ocupaba de los "cableados" (la instalación de cámaras y micrófonos).  


* Tres días antes del encuentro en el Bapro, el 12 de junio, Garro fue a ver a la exnúmero dos de la exSide Silvia Majdalani. Ese mismo día, el extitular de la AFI, Gustavo Arribas, estuvo en la Casa Rosada, donde volvió al día siguiente, a la mañana y a la tarde. Esta segunda visita coincidió con la presencia de Dalmau Pereyra ahí mismo. El exSeñor 5 también estuvo el 15 de junio en coincidencia con el exministro de Justicia Germán Garavano en el despacho del exjefe de gabinete Marcos Peña. 

* Un mes antes, el 4 de mayo, habían ido a ver a Macri por la mañana a la misma hora Arribas y el exministro bonaerense Villegas. Por esa misma época el expresidente fogoneaba su discurso contra los trabajadores/as y los gremios y hablaba de una supuesta mafia de los juicios laborales, mientras crecían los despidos y se obstaculizaban las paritarias. El 9 de mayo la AFI comenzó a emitir al menos cinco partes de inteligencia sin explicación sobre propiedades del Pata Medina y su entorno. Son emitidos hasta el 15 de junio. El 23 de mayo, coincidieron en Balcarce 50 Vidal, Arribas y Horacio Rodríguez Larreta.  

Cronología de las reuniones

* El 26 de junio, el exministro de Justicia bonaerense, Ferrari, fue a ver a Arribas. La primera denuncia judicial contra Medina fue presentada el 30 de junio. Era una anónimo que hablaba de supuesto lavado de dinero. 

* El 31 de julio de 2017, Villegas fue a la AFI a ver a Dalmau Pereyra. Nueve minutos antes había llegado Grassi, al mismo despacho. Y aparece otro personaje en escena: el exministro de Trabajo, Triaca, que se reúne con Arribas. El mismo día se presenta otra denuncia anónima contra Medina, pero en el fuero federal de Quilmes. 

* El 8 de agosto aparece Grassi otra vez en la AFI, para ver a Dalmau Pereyra. El 24 de agosto Villegas va nuevamente a la Casa Rosada a ver a Macri. Llega a las 15.07. Tres minutos antes se había anunciado la exgobernadora y actual diputada Vidal. Figura que se dirige a Jefatura de Gabinete. Se retiran juntos. El 25 de agosto Ferrari visita a Majdalani en la AFI. Ese mismo día, Villegas entrega al juzgado federal de Quilmes las notas que les fueron presentando los empresarios de la construcción con las instrucciones que él y los hombres de la exSide les habían dado en la reunión en el Bapro. El 30 de agosto se presenta otra denuncia penal contra Medina. La formula el  empresario Carlos Gustavo Tejada Ibáñez. El abogado de Medina pidió que se investigue si también estuvo en el Bapro, porque sostiene que estaría en alguna imagen. 

* El 6 de septiembre de 2017 Ferrari vuelve a la AFI a reunirse con Arribas. El 26 de septiembre Medina es detenido, en las dos primeras causas que se le iniciaron. Los grandes medios montan un espectáculo alrededor de esto. En la misma jornada el intendente Garro le hizo una nueva denuncia. Ferrari regresa a la central de inteligencia a ver al director el 19 de octubre. El 26 de octubre le notifican a Medina una nueva orden de detención. 

* El 14 de noviembre Garro vuelve a reunirse con Majdalani. El 4 de diciembre la va a ver Ferrari. Esta fecha coincide con una de las resoluciones de prisión preventiva para Medina, en la denuncia de Tejada Ibáñez. 

* El 2 de enero de 2018 Grassi se reúne en la AFI con De Stéfano, protagonista en la reunión de la Gestapo. 

Es muy probable que éstas no sean todas las reuniones del período analizado, ya que los libros de visitas del quinto piso, donde tenía su oficina Arribas, desaparecieron, por lo que hay un sumario abierto. 

Todos unidos

Por el desfile de exfuncionarios provinciales y nacionales todo conduce a la descripción que hizo el comisario Hernán Casassa ante la Comisión Bicameral de Inteligencia, cuando dijo que las/los responsables del armado de causas en la provincia de Buenos Aires también eran convocados a la "mesa judicial" a nivel nacional por la AFI. Casassa mencionó a Vidal, a su exjefe de Gabinete, Federico Salvai, al actual procurador Julio Conte Grand y al exministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo. Detalló que desde Seguridad y Asuntos Internos de la policía bonaerense, se recopilaba información sobre distintas personas (políticos, sindicalistas, jueces) con mecanismos ilegales. Por ese relato puntual este viernes Kreplak abrió una nueva causa impulsada por Alberto Pérez, exjefe de gabinete de Daniel Scioli (ver aparte).

En la causa de la Gestapo el juzgado ordenó las declaraciones testimoniales de cinco personas que trabajaban en le Bapro, para poder reconstruir como se llegó a la ya famosa reunión, donde --además-- ninguno de los presentes quedó registrado. 

Lo que queda a la vista y reflejan el listado de visitas de la AFI y toda la evidencia que no para de emerger, es que las operaciones de inteligencia ilegal fueron un sello de los gobiernos de Macri y Vidal para armar causas, presionar y extorsionar, siempre con la colaboración de los medios de comunicación alineados con ese sector.