La permanencia

¿Cómo cambiar dentro de una permanencia? 

Si hablamos de permanencia es porque hablamos de los 30 años de PáginaI12. Sólo la coherencia permite durar tanto. Sólo la fidelidad a los lectores y la de los lectores hacia el diario. Hay un espacio que este diario cubre y si no, nadie cubriría. Es un espacio de libertad. Un espacio cultural.

La permanencia implica la fidelidad a una línea. Esa línea está desde el origen como esbozo, luego se va fortaleciendo y pasa a ser lo que Sartre llama el juramento. Se ha decidido ser de un modo y no de otro. El juramento otorga densidad y espesor a un grupo. El juramento de este diario está en su defensa apasionada de los derechos humanos. Podríamos decir que este diario se constituye a partir de esa defensa. También tiene una opción por los pobres. Si en sus orígenes este diario desteñía, ya no volvió a desteñirse jamás.

Las opciones fundantes posibilitan la permanencia. Se cambia, todos cambiamos, pero en el interior de una permanencia. No es una línea constante, tiene avances y retrocesos, toma caminos inesperados, opciones nuevas, pero las líneas fundantes dan coherencia al devenir del diario. No es un devenir necesario ya que el periodismo es libre y siempre tiene que elegir y elegirse. En esa elección está el riesgo, o se conserva la fidelidad a la permanencia a lo que no cambia o se cambia traicionando la palabra inicial. La libertad de los actos está cada día en cada portada. El estilo siempre vigente. Un diario bien escrito y fiel a sus juramentos tempranos. 

Otro aspecto que hace único a PáginaI12 es la publicación de las fotos de los desaparecidos. Cada foto revela la opción por los derechos humanos. Nadie ha hecho esto. Recuerda una historia a la que se es fiel. Un rumbo que no se va a torcer, se trata de una cuestión moral. Un diario es una cuestión moral. Que lo sea fija lo que llamamos permanencia, define el juramento fundante que al ser moral se posiciona siempre a favor de la vida.