“El fútbol de mujeres tiene una larga historia en nuestro país. Una historia poco contada, casi invisible, porque nos quisieron hacer creer que el deporte más popular de la Argentina perteneció siempre a los varones. Pero nunca fue así. Los primeros registros que encontramos son de principios del siglo XX, y muestran a un equipo de fútbol formado por mujeres en Rosario”, se lee en la introducción de Pioneras Argentinas, un pase a la historia, escrito por Mónica Santino, Tamara Haber, Julieta Ossés y editado por Ges (Grupo Editorial Sur).

En más de 200 páginas el libro recorre la historias de las mujeres y diversidades en el fútbol desde principios de siglo XX con el Club Atlético Alumni, hasta los años 90 y termina con un epílogo que se titula "Sin nosotras nunca más": “esa conciencia histórica nos trae a las luchas que libramos hoy, las de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries. Porque un fútbol distinto será posible por y para nosotrxs, con compromiso y a puros pelotazos para ganarle al patriarcado, sin dar una sola pelota por perdida. Como hicieron las Pioneras antes, como vamos a seguir haciendo ahora”.

¿Por qué hubo tanta resistencia a que jugaran? ¿A qué le temían? Se preguntan en el libro las Pioneras: “quizás no hay una sola respuesta a estas preguntas, pero sabemos que el machismo y los mandatos sociales dan forma a gran parte de las respuestas. La asignación de las tareas de reproducción y de cuidado que históricamente recaen sobre nosotras, la utilización de nuestros cuerpos como objeto de placer de otros y no como portadores de nuestro propio deseo, la negación a que habitemos espacios que constituyen la vida ciudadana y fortalecen la vida social, así como otro sin fin de imposiciones, generan desigualdad entre los géneros. Son formas de limitar nuestra libertad, de negarnos nuestros deseos. Constituyen medidas de control sobre nosotras y tienen como objetivo relegar nuestra personalidad y nuestras vidas”, se lee en el libro.

Niñas de potrero y conventillo: el libro que registra la historia del fútbol jamás contada.


Sin nosotras, nunca más

La idea de hacer este libro nació en 2017 cuando la ex arquera Lucila "Luky" Sandoval fue a la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y contó sobre su deseo de que se conociera la extensa historia del fútbol femenino en Argentina. “Cuando Luky se fichó como jugadora en la Asociación Argentina de Fútbol Femenino en 1988, mientras esperaba sentada su turno para completar los documentos, vio un cuadrito colgado en la pared: era la selección que jugó en México en 1971, el primer Mundial del que participó Argentina. No lo podía creer. Pensaba que su generación era una de las primeras que jugaba al fútbol, y que por eso le costaba tanto lograr reconocimiento. De ahí en más, se desveló por conocer a esas jugadoras y su historia. Pensó que era necesario reparar esa ausencia para que no ocurriera lo que le pasó a ella, a su generación, y saberse parte de un largo camino compartido”, dicen las autoras en Pioneras.

Cuentan en el libro que Delia Vera se hizo de Boca a los 10 años en un campo de Misiones al tiempo que cosechaba té con su familia: “Delia no conocía ni los colores de la camiseta xeneize, pero ese día, mientras separaba la maleza de las hojas de té, escuchó los gritos de un gol que Boca convirtió en la Copa Libertadores contra un equipo de Colombia y para siempre, fue orgullosamente bostera”. Las historias, como la de Delia, se repiten de generación en generación: niñas que amaban el fútbol y que jugaban en el pasillo de los conventillos, en los potreros del barrio, en el patio de la escuela.

Con edición literaria de Irene Locatelli, diseño de tapa, interior e ilustraciones de Ona Ballesteros, Pioneras es un viaje en el tiempo por los deseos de estas mujeres que derribaron barreras para poder convertir en realidad su sueño de jugar a la pelota. En palabras de Viviana Vila, comunicadora social, docente, periodista, locutora y comentarista de fútbol: “Cuando nos facilitan oportunidades a los talentos surgen hechos maravillosos y nosotras estamos llenas de saberes por mostrar sin pedir tanto permiso. Lo público y lo privado se funden y allí está nuestra realización. El riesgo de ser disruptiva es tan potente como el placer de realizar un sueño. Y eso se parece a la libertad”.