Aquel loco elenco, de la compañía Amichis
Cuando el teatro cuenta al teatro
Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150.Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150.Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150.Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150.Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150.
Aquel loco elenco Compañía Amichis. Virginia Kaufmann, Martín Palladino, Giancarlo Scrocco. Sábados y domingos a las 16.30. Centro Cultural de la Cooperación, Av. Corrientes 1543. Entradas desde $150. 

Cómo contar la historia del teatro desde el teatro. Y contársela además a un público que incluye a toda la familia, a los más chiquitos, a los adultos, y también a ese tan difícil de “enganchar” cuando bordea ya la adolescencia. Eso es lo que muestra la compañía Amichis con su nueva creación, Aquel loco elenco. Lo hace con armas que maneja muy bien: el clown, el absurdo, el disparate. Como ya hizo contando la historia del cine con Clac! Una obra de película, o antes con Bom, Bim, Bam, el grupo que dirige Cecilia Miserere, y que integran Martín Palladino, Virginia Kaufmann y Giancarlo Scrocco vuelve a lograr, con buen teatro y buen humor, integrar un público amplio y ofrecer un pantallazo histórico, dando algunas claves para el que quiera seguir investigando.

Todo sucede mientras tres artistas, en un eterno ensayo, buscan el “teatro perfecto” para ellos. Bambalina, inquieta y versátil, “a cualquier forma se adapta aunque no esté apta”. A Proscenio, el más serio y formado de los tres, “si lo sacan de su formalidad, siente estrés”. Y está también Parrilla, el más desestructurado, y también el más conflictuado. Mientras estos tres actores (no) se ponen de acuerdo, transcurren diversos momentos del teatro, con sus autores y obras emblemáticas: El teatro isabelino con Romeo y Julieta, Hamlet, Otelo y Ricardo III, Chejov con Tío Vania y La gaviota, la Comedia del Arte , el absurdo, el teatro griego, el Siglo de Oro Español... El pantallazo no llega a hacer referencia al teatro por estas tierras y su surgimiento circense y criollo, sino que elige los grandes hitos universales, de universos más lejanos. 

“A partir de nuestra pasión por ciertos temas como el cine, el teatro, o en su momento Samuel Beckett con Bom, Bim, Bam, pensamos nuestras obras como disparadores de la curiosidad y la pregunta: ¿Por qué el cine era en blanco y negro y mudo? ¿Quién era Shakespeare?”, explica Martín Palladino. Una particularidad de la obra es que, si bien es apta para chicos de unos 5 años en adelante, incluye a aquellos más grandes, y también a los adultos. “Intentamos reunir a toda la familia: al pequeño, al adolescente, al papá o al abuelo que lo trae”, define Cecilia Miserere. “Nuestro objetivo es poder incluir especialmente y traer al teatro a los chicos que se encuentran en ese margen de edad en el que tal vez piensan que el teatro es ‘para los más chiquitos’, y que están sumergidos entre la Play y las redes sociales. Nuestra idea es poder brindar esta posibilidad que es el teatro, una herramienta cultural que puede abrir cabezas y dar otras posibilidades de entretenimiento y reflexión”. 

De paso, Aquel loco elenco le muestra al niño (y al adulto) “la cocina del teatro”, los recursos teatrales con los que se construye o “juega” una escena, el modo en que una idea original puede ir mutando en los ensayos, hasta terminar en otra cosa muy distinta. Es una puerta al teatro desde el teatro, con buen teatro.