Hace cuatro años, allá por 2019, Karina Pintarelli decía que tenía mucha ansiedad y mucho rencor contra el Estado. Acababa de publicar su primer libro de poemas “Me Quedé con Karina” (Papel Cuis-2019) y la reparación histórica todavía le quedaba lejos: “Después de tantos años de lucha me siento contenta, no tengo memoria de haberme sentido de la manera que me siento ahora” dice en plena celebración de un triunfo sin precedentes: Karina Pintarelli se convierte en la primera persona trans de la Argentina en recibir una reparación por haber sido perseguida y torturada por su identidad de mujer trans durante la última dictadura cívico-militar.

El Estado reconoce por primera vez su responsabilidad por la violación de derechos humanos de una persona trans, por primera vez asume que hubo un ensañamiento por razones de género, reconoce el rol de la Policía Federal en el terrorismo de Estado y el uso de las contravenciones para reprimir. La decisión le otorga a Karina el beneficio previsto en la Ley 24.043 para personas detenidas durante la dictadura.

El camino de Karina comenzó en 2017, tenía 60 años, el cuerpo corroído pero las ansias de lucha intactas. Con el acompañamiento de la organización No Tan Distintes, de la que forma parte; Abosex -que en el 2015 había lanzado la campaña “Reconocer es Reparar” y el Observatorio de Género en la Justicia de la CABA se trazaron las coordenadas de una lucha que hoy sirve a muchas. Porque de eso se trata, dice Karina que repite una idea hasta el cansancio: “Es importante por las compañeras que sufrieron situaciones parecidas a la mía y que todavía no pudieron hacer nada. Es una puerta que se abrió para que compañeras que sufrieron los mismos atropellos que sufrí yo, puedan hacer su reparación histórica”, Karina lo sabe. Son, efectivamente puertas que se abren de par en par para quienes son sobrevivientes como ella de torturas y violencias que no deben quedar en el olvido: “Esta tarea titánica implicó la búsqueda de documentos que dieran cuenta de las violencias que había recibido para presentarlas como pruebas en el expediente, lo que implicó toda una reconstrucción de la memoria, en disputa con la amnesia simulada de las instituciones que destruyen los registros para impedir el acceso a la justicia”, señalan las organizaciones que formaron parte del proceso judicial en un comunicado.


¡Vaya que hay una deuda!

La solicitud de reparación fue presentada ante la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en 2020, dejando constancia de las violencias sufridas como víctima del terrorismo de Estado e innumerables detenciones por la aplicación de los Edictos de la Policía Federal Argentina, específicamente los incisos 2F y 2H a partir de 1976, figuras que criminalizaban su identidad de género.

La mañana del 15 de julio de este año, llegó un sobre a Casa Leonor, una experiencia de vivienda colectiva y autogestionada de No tan Distintes en donde Karina vive desde 2019 junto a otras compañeras: “Kari duerme mucho por estos días, así que me avisaron las compañeras que había un sobre, les dije que me llamara cuando se despertara. Lo abrió y me llamó. Le pedí a Cielo, su compañera, que lo fuera leyendo. Cuando empezó a leer le digo `¡Kari! ¡es la resolución!` gritamos las tres como locas. Al rato llamé a Abosex para que me confirmaran que era efectivamente la resolución y que no estábamos entendiendo cualquier cosa” cuenta Florencia Montes Paz, integrante de NTD.

“Desde Abosex nos interesa celebrar este logro, creemos que es muy importante haber podido acompañar a Karina en el reclamo para que se reparen las violencias de las cuales fue víctima y además reconocemos la trascendencia de este primer precedente de reparación a una mujer trans, víctima de la dictadura militar. Por eso es muy importante el dictamen de la Secretaría de DDHH de la Nación que señala el ensañamiento particular contra las personas trans, fundado en sus identidades de género y de qué manera eran consideradas agentes subversivos en el marco de la dictadura” explica Sofía Novillo Funes, integrante de Abosex y señala también la importancia de avanzar con el proyecto “Reconocer es Reparar”, una deuda con las personas travestis trans adultas y adultas mayores. Si este proyecto fuera aprobado se le otorgaría una pensión graciable a personas de 40 años o más que hayan sido detenidas, privadas de su libertad y/o sancionadas o penadas con multa por causas relacionadas con su identidad de género como consecuencia del accionar de las Fuerzas de Seguridad y/o por disposición de autoridad judicial o del Ministerio Público.

“Para NTD esta resolución del Ministerio de Justicia es una alegría enorme, lo festejamos con mucha vitalidad. Es un logro en la lucha de Kari que es parte de nuestra organización, con quien tenemos el lujo de militar hace tiempo y que acompaña a otrxs compañeres en situación de calle. Esto expresa que luchar vale la pena, podemos construir, instalar, disputar y que se respete la vida de les compañeres que han sido violentades por sus identidades, voluntades y deseos”, dice Florencia Montes Paz y agrega: “Esta conquista de Kari es muy importante porque sabemos que la justicia no suele llegar a tiempo cuando se trata de la vida de la población travesti trans, y en este caso, Kari en vida puede celebrar con nosotrxs que somos su red”.

Karina recuerda ese 2019 en el que además de publicar su poemario, se mudó a Casa Leonor: “ahí logré más estabilidad, cobijo, tranquilidad para poder hacer los trámites más tranquila y más entera” . Ella había llegado a NTD en busca de acompañamiento y hoy es referente de personas que están en situación de calle: “La tarea activista de Kari es seguir viviendo, y la tarea de todo el colectivo, que tiene el lujo de militar con ella, es cuidarla y acompañarla en la lucha, para que nunca más se vea obligada a la clandestinidad, a la marginalidad y a la situación de calle” expresan desde el Colectivo No Tan Distintes.

Después de algunos días y del revuelo que generó la noticia, Karina busca entre las palabras con la que construye sus poemas cuál sería la adecuada para definir el momento que está viviendo. No lo duda: satisfacción. Eso también es una forma de reparación.