EL MEGÁFONO
La deuda es contra nosotras
Y la desigualdad social también tiene género, sostiene la autora de esta columna. El empeoramiento de las condiciones de vida, como consecuencia de las restricciones presupuestarias que supone el pago de la deuda con el FMI, se ensaña especialmente con mujeres y disidencias sexuales, las primeras en sufrir el desempleo y la precarización laboral.


















