El periodista Víctor Hugo Morales salió al cruce de la FIFA por la organización del Mundial 2022 y advirtió que “sólo la corrupción puede explicar que la Copa del Mundo se juegue en Qatar”. El conductor de AM750 repasó algunas de las denuncias por la violación de los derechos humanos y recordó a Diego Maradona por sus permanentes críticas a la federación de fútbol mundial.

“No me molesta para nada estar acá, hay un deslumbramiento inevitable. Pero las primeras palabras que dije el martes en el estadio antes del partido de la Argentina fueron ‘maldita FIFA, maldita corrupción’. Solo la corrupción puede explicar que el Mundial se juegue en Qatar”, aseguró Víctor Hugo en su editorial de La Mañana.

Antes, el relator había recordado una frase de Maradona en la que años atrás condenó a la FIFA. “Cuando salió el caso de que corrupción muchos llamaron para felicitarme, algún jugador me dijo que estaba bien que se llevaran una tajada. No hay tajada, vos trabajás, le das al fútbol todo lo que el fútbol necesita”, afirmó. “Me costó lágrimas y muchas decirle a la FIFA lo que pensaba, lo que creía que nos estaban robando. Me costó dopajes que no eran del todo ciertos, pero yo sabía que no estaba equivocado”, decía El Diez.

Víctor Hugo recordó además que este miércoles la policía de Qatar agredió a unos periodistas brasileños e hinchas por llevar una bandera de Pernambuco, que tiene un arcoíris. 

“Pensaron que era el símbolo LGBT, pisotearon la bandera. Lo que uno piensa es que en tiempos de luchar por los derechos humanos que la FIFA elija un sitio donde eso y cosas mucho peores puedan suceder, es la prueba fehaciente de hasta dónde se llega en la corrupción que Diego comentaba con su valentía habitual y que le costó tan caro en el mundial de Brasil, con total abandono y desatención de la FIFA, sin disfrutar ni ver prácticamente nada del campeonato del mundo”, afirmó Morales.

Además, apuntó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino: “Defiende estúpidamente los futuros negocios propios. Infantino dice “soy gay, soy inmigrante”, pero que se sepa no es ni una cosa ni la otra. Procura mostrar una solidaridad ya desmentida por el solo hecho de jugar el mundial acá. Han muerto miles de trabajadores. Hay 300 mil capos de una élite riquísima y dos millones de esclavos”. 

“Cuando se protesta inmediatamente lo que aparece es el perfil violento de estos tipos, acostumbrados a una violencia ciega. El brillo de los ojos de un policía en una discusión es una llamarada de fastidio, mete miedo”, describió.

Finalmente, condenó que no le permitieran a los jugadores de Alemania exhibir un brazalete en apoyo a la lucha LGBT. “Amenazar con sanciones a los jugadores es inadmisible, pero la FIFA lo avala, dice que los negocios están primero”, sostuvo.

Además, contó que fue invitado a recibir una distinción: “Les respondí que no, que me disculparan. De la FIFA no quiero nada, salvo mis derechos de periodista para hacer bien mi trabajo, son los reyes del negocio, del contacto”.