Entre septiembre y diciembre de este año tendrá lugar BienalSur, la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur. Dirigida y organizada por Ángel Jozami, director de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) de Argentina, BienalSur suma a Diana Wechsler como la Directora Artístico-académica y a Marlise Ilhesca en la Asesoría General. La Bienal se presentó en el Centro de Arte Contemporáneo de UNTREF en la primavera de 2015 y en realidad fue ése el día en el que empezó a urdirse este megaevento que propició diversos debates sobre problemáticas del arte contemporáneo. También en ese largo día de mesas redondas se cementaron los primeros ladrillos de esta Bienal que, como comenta Wechsler a Radar, “es una bienal pensada también como proceso”. 

Estas charlas que fueron mezclando artistas con curadores y críticos se convirtieron en debates premonitorios que sembraron el germen de lo que se podrá apreciar desde esta primavera: acciones, exposiciones y obras.

Del diseño de esta nueva Bienal, que nació de la pregunta “¿para qué una nueva bienal de arte?”, seguida de “¿dónde radica lo nuevo y cuáles habrían de ser sus valores diferenciales?” participaron, además de Jozami y Wechsler, un grupo de intelectuales y gestores culturales que intervinieron en varias reuniones cerradas, con formato de seminario intensivo de intercambio y discusión. Las respuestas a estas preguntas atrevidas las dan el diseño de telaraña global de la bienal y la feliz idea de deslocalización: no se percibe idea de nación en su entramado. El concepto sur sale de su disciplinamiento geográfico y se planta en más de 80 espacios de todo el mundo.

Eduardo Srur

¿DÓNDE?

BienalSur aparece en el panorama del arte del continente como un evento potente y que arrasa fronteras. Todos los espacios de arte porteños estarán tomados por alguna muestra o acción. Tan prolífera es esta Bienal, tan “multipolar” se presenta, que marca su KM 0 en el Centro de Arte Contemporáneo de UNTREF y atraviesa 18.370 km para plantar la bandera de su sede más lejana en Tokio, en la universidad de la capital japonesa. 

El recorrido de la Bienal también suma kilometraje en Tigre, Caseros, Rosario, Córdoba, San Juan, Tucumán, Salta y Bahía Bustamante (Chubut). Y de allí el camino continúa, siempre en simultáneo y sin salir del continente, por Uruguay (Montevideo); Paraguay (Asunción); Chile (con sedes en Santiago de Chile y Valparaíso); Brasil (con sedes en San Pablo, Río de Janeiro, Porto Alegre, Sorocaba y Pernambuco); Perú (Lima); Ecuador (Guayaquil); Colombia (Bogotá); México (México DF); y Cuba (La Habana).

Cruzando los océanos Atlántico y Pacífico prosigue este territorio animado por la consigna de una mirada situada en un “Sur Global”. En el continente africano la parada es Cotonú, capital de Benín. En Europa se suman España (con sedes en Madrid y Palma de Mallorca); Francia (con sedes en París y Marsella); y Alemania (Berlín). 

BienalSur se propone inundar los territorios, invadir los espacios públicos, sin embargo, no busca situarse como un injerto que se impone a las comunidades sino por el contrario, pretende trabajar para que las piezas o las intervenciones que se den en cada lugar emerjan del trabajo de los artistas con las sociedades atendiendo a sus diversidades culturales y regionales.

BienalSur busca situarse y situar el continente, por eso el trabajo en red que integrará puntos distantes, por eso los ensayos de deslocalizaciones que intentan mostrar desde puntos y perspectivas inusuales. Por eso aspira a revelar aspectos desatendidos de nuestras realidades contemporáneas, desde el Sur pero en clave trasnacional y mundial. BienalSur estará interconectada y sea donde fuere que un espectador se situé físicamente, podrá tener acceso virtual a lo que está sucediendo en el resto de las sedes. BienalSur es 360.

Reza

¿QUIÉNES?

Más del 95 por ciento de las obras que forman parte de la Bienal fueron seleccionadas tras un intenso proceso que incluyó dos convocatorias internacionales abiertas con temática libre. Fueron elegidas en un proceso transparente por un colectivo de curadores internacionales. La idea de este llamado libre y abierto fue invitar a artistas y curadores a pensar proyectos específicos e inéditos. Así se recibieron 2543 proyectos de 78 países diferentes. “Durante esas convocatorias se observó -explican desde la usina de la Bienal- la presencia recurrente de proyectos que dialogan fuertemente tanto dentro como fuera del mundo del arte”. De esta abrumadora convocatoria quedaron seleccionados 87 artistas con sus proyectos. 

Todos ellos están en estado proyectual y son todavía muy pocos los que se dieron a conocer. Aquí una selección azarosa.

La argentina Alicia Herrero presentó E & Co. (Poema).  Se trata de una instalación que plantea una reflexión sobre los procesos emocionales, intelectuales y semánticos de las construcciones conceptuales. Herrero organiza una intervención poética y espacial, una forma de preguntarse sobre el status contemporáneo de la relación poder económico-Estado. La materialidad y tecnología propuesta resaltan el carácter urbano, transitorio y espectacular del acontecimiento discursivo afectado por las tácticas de mercado colisionando con el concepto de “Estado”, se trata de un tipo de cartel publicitario de autopista que dice: “Estado & Co.” La instalación, a su vez, recurre a las estructuras comunicacionales en vía pública, como medio para desplegar una meditación sobre los signos que gobiernan la consumación de los Estados-Nacionales actuales. La idea es hacer visible, mediante una economía de signos, cómo el concepto de Estado está intervenido por el de mercado. 

La polaca Angelika Markul resultó elegida con su proyecto Tierras de Fuego , una videoinstalación documental realizada en base a filmaciones tomadas en la zona del Glaciar Perito Moreno. La isla de Tierra del Fuego es el disparador poético para referirse al impacto del calentamiento global en los paisajes y los territorios más extraordinarios de la Tierra. Al mismo tiempo, el video construye un paralelismo entre el lento deterioro de estos espacios y la persecución y exterminio de los pueblos originarios de la zona y de América por parte de los colonizadores europeos y las elites locales.

El artista japonés y decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Artes de Tokio, Katsuhiko Hibino, realizará una edición de su proyecto TURN, que busca el intercambio entre personas con diferentes historias y trabaja con comunidades de minorías. La obra de arte surge como resultado de la interacción entre un grupo de artistas y una comunidad determinada.

Hibino, quien participó de las bienales de Venecia y Sidney y de la Trienal de Setouchi, realizó su exploración en Buenos Aires y en Lima para llevar a cabo su proyecto de manera colaborativa, junto a otros artistas, en instituciones dedicadas a niños y jóvenes con trastornos emocionales.

Eduardo Srur de Brasil planea traer a Argentina una versión de su proyecto PETS: una instalación a gran escala que reflexiona artísticamente sobre la contaminación de las aguas. El resultado será una intervención itinerante con esculturas flotantes realizadas enteramente con botellas pet, que se emplazará en el río Paraná, en Rosario, en el Delta y en el Riachuelo, en Buenos Aires.

Los trabajos de Srur hacen uso del espacio público para llamar la atención hacia cuestiones ambientales y el día a día de las grandes metrópolis, con el objetivo de ampliar la presencia del arte en la sociedad y de acercarlo a la vida de las personas.

El francés Christian Boltanski prepara un proyecto llamado Misterios: una instalación que interviene sonoramente el paisaje, que se emplazará en Bahía Bustamante, en Chubut. Para él, sus obras son “partituras musicales” que el “espectador completa con sus vivencias”. El artista dijo: “me interesa crear mitologías”, “estas obras no es necesario verlas, sino saber que existen. Los mitos son más fuertes que los objetos”.

El proyecto Triángulo terrestre  ideado por el peruano Maxim Holland cuenta con la participación de artistas de Chile, Perú, Bolivia y Estados Unidos. A través de él se traslada a un grupo de artistas al entorno del denominado Triángulo terrestre en la frontera entre Chile y Perú que actualmente se encuentra en litigio. Busca provocar en los artistas participantes un compromiso y acercamiento más profundos hacia distintas comunidades y localidades que se encuentran inmersas allí y son palpablemente afectadas por distintas problemáticas sociales, políticas, económicas o ambientales.

La idea de la BienalSur de desplegar el concepto “sur” como matriz creativa proactiva y descolonizada efectivamente está sucediendo y parece exitosamente lograr que se mire el mapamundi al revés. Así es, otra cartografía es posible. 

Para actualizarse sobre el avance de la BienalSur y conocer la lista de artistas participantes visitar la web www.bienalsur.org 

Christian Boltanski