Hubo que aguardar 54 años y varias decenas de temporadas, pero desde el próximo año la espera habrá valido la pena: porque el Doctor de Doctor Who -el alienígena más longevo de la televisión- será, por fin, una Doctora. Así, por primera vez en la larga, larguísima historia del clásico show de ciencia ficción británico, una mujer capitaneará la icónica Tardis, esa nave que cruza tiempo y espacio con sus pintas de cabina de policía de los 60s, amén de depositar a cada troupe estelar en las más peculiares aventuras. “La actriz Jodie Whittaker (1982, Skelmanthorpe, Reino Unido) interpretará a la decimotercera encarnación del personaje a partir del año que viene, en un giro que ya anticipó la serie hace unos años cuando introdujo a su eterno enemigo, The Master, con el rostro de Michelle Gomez”, ofrece el diario El País sobre la auspiciosa novedad, anunciada por la BBC al globo tras la final de Wimbledon. Poniendo, además, punto final a meses y meses de rumores y especulaciones, y al sonado debate que cuestionaba el patrón -hasta ahora- inamovible de varón blanco para interpretar al popular personaje. 

Tan sonado, de hecho, que ni siquiera Harriet Harman, referente del Partido Laborista en UK, escapó a la discusión, pidiendo meses atrás que la BBC designara a una mujer para el legendario rol, y reservara el papel de su ayudante a un secundario masculino (“para que sea ella quien le diga lo que tiene que hacer”). Después de todo, si el Lord del Tiempo se “regenera” (léase, vive en distintos cuerpos con, incluso, personalidades mutantes), ¿por qué no abonar a un cambio de género o raza? Evidentemente, la sugerencia hizo mella, y a los protagonistas pasados - Christopher Eccleston, David Tennant, Matt Smith, Capaldi, entre otros- y al actual -el escocés Peter Capaldi, chocho de pasar la antorcha a una colega- los sucederá Whittaker, de probado talento gracias a su trabajo en series como Broadchurch o Black Mirror.