El laboratorio estadounidense Gilead hace lobby
Un acuerdo de patentes bajo cuerda

El informe realizado en conjunto por la Fundación Soberanía Sanitaria (FSS) y Fundación Grupo Efecto Positivo (FGEP), advierte que “con la finalidad de obtener la exclusividad en el mercado argentino y así cobrar precios extorsivos, la empresa estadounidense Gilead ha presentado ante el organismo a cargo del otorgamiento de patentes, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI), varias solicitudes de patentes sobre sofosbuvir, que aún se encuentran pendientes de resolución”. El precio que le asignó Gilead a cada pastilla es de 1000 dólares, con lo cual un tratamiento de 12 semanas tiene un valor de 84 mil dólares. En tanto, la pastilla producida por el laboratorio nacional Richmond le puso un valor de 70 dólares cada pastilla, y de 5850 dólares al tratamiento de 12 semanas, según detalla el estudio. 

“Cuando aparece una cura para este tipo de enfermedades, también aparece un negocio especulativo de los laboratorios”, aseguró Kreplak. “Producir cada pastilla cuesta entre tres y siete dólares, dependiendo de en dónde se elabore. En Argentina cuesta cerca de seis dólares; en India, por ejemplo, cuesta tres. Los laboratorios la están vendiendo a 1000 dólares cada una, aún cuando la producen en India que es el lugar más barato”, agregó. El presidente de la FSS explicó que “la posibilidad de que existan pastillas genéricas de producción nacional produce una importante baja en los costos”, aunque “actualmente el riesgo es que el INPI le otorgue la patente a Gilead. Argumentan que el patentamiento estimularía el desarrollo científico en el país, pero en realidad lo destruiría”. 

En febrero de este año, el INPI firmó un acuerdo bilateral con el organismo encargado de regular las patentes en Estados Unidos (United States Patent and Trademark Office, USPTO) presentado como “prueba piloto”, lo cual evita que pasé por el Congreso, y que contempla “la aceptación recíproca de resultados de patentamiento de ambas oficinas, derogando de hecho nuestra Ley Nacional de Patentes, fomentando los monopolios que permiten a las empresas multinacionales fijar arbitrariamente precios extorsivos y priorizando la apertura comercial por sobre el derecho y el acceso a la salud”, según indica el informe.