Rusia bombardeó con misiles a la ciudad ucraniana de Dnipró, dejando dos muertos y más de 30 heridos, y fue blanco de abundante fuego de artillería en una región fronteriza con Ucrania. 

Dnipro en llamas

En la ciudad de Dnipró, en el centro-este del país, fueron alcanzados un hospital que trataba enfermedades mentales y una clínica veterinaria, dijo el alcalde, Boris Filátov.
Al menos dos personas fallecieron y otras 31 resultaron heridas, incluidos dos niños de tres y seis años, según indicó la Fiscalía regional, que añadió que además de las dos instalaciones médicas resultaron dañados nueve edificios de apartamentos, casas particulares y automóviles.

La región centro de Ucrania fue "masivamente atacada durante la noche con misiles y drones" indicó Serguii Lysak, jefe de la administración militar de esta región del centro del país, Óblast de Dnipropetrovsk, cuya capital es Dnipró, la cuarta ciudad más poblada de Ucrania.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, publicó un video en el que se ven edificios muy dañados y de los que salen columnas de humo. Medios locales publicaron videos de rescatistas ayudando a personas con el rostro ensangrentado a escapar de la clínica a través de los corredores, llenos de escombros.

"Otro ataque ruso con misiles, otro crimen contra la humanidad", apostilló Zelenski."Los terroristas rusos confirman una vez más su condición de luchadores contra todo lo humano y honesto. Debemos derrotar a estos inhumanos irrevocablemente y tan pronto como sea posible", arengó. 

Kiev bajo fuego

Kiev a su vez dijo haber sufrido durante la noche el 13º ataque aéreo ruso desde inicios de mes, esta vez con misiles de crucero lanzados por bombarderos Tu-95MS desde la región del mar Caspio. "Según las informaciones preliminares, todos los objetivos del enemigo en el espacio aéreo de Kiev fueron detectados y destruidos", indicó la administración militar de la capital, que no reportó daños materiales ni víctimas.

Rusia lanzó 17 misiles de diferente tipo y 31 drones suicidas iraníes Shahed entre las 19.00 GMT y las 02.00 GMT sobre Kiev y hacia el este de Ucrania, atacando infraestructuras críticas e instalaciones de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Los sistemas de defensa antiaérea ucranianos derribaron 10 misiles de crucero y 25 drones, dos de ellos de reconocimiento, pero en las regiones de Járkov y Dnipropetrovsk hubo impactos de misiles antiaéreos S-300 y S-400 rusos, así como de drones.

En su parte matutino diario, el mando militar ucraniano señaló 55 ataques aéreos rusos en las últimas 24 horas, incluido uno que dañó una represa en la zona de Donetsk, en el este del país, lo que hace correr un "elevado riesgo de inundación en poblaciones vecinas".

 El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, teniente general Ígor Konashénkov, confirmó en su parte bélico diario c haber llevado a cabo bombardeos nocturnos en Ucrania. "Las fuerzas rusas atacaron almacenes de municiones de las tropas ucranianas y todos los objetivos asignados fueron golpeados," afirmó.

Bombardeos en Belgorod 

Moscú reportó por su lado bombardeos ucranianos en la región de Belgorod, fronteriza con Ucrania, por quinta jornada consecutiva. En total, en las últimas 24 horas la región registró casi 200 disparos de artillería, fuego de mortero y ataques con drones cuyos explosivos impactaron en un puesto de control fronterizo, casas particulares, negocios y una casa de cultura que causaron daños materiales, una mujer resultó herida  pero no víctimas fatales, informó el gobernador Viacheslav Gladkov.

Los disparos tomaron entre sus blancos el pueblo de Kozinka, en el distrito de Graivoron, donde el lunes y el martes se produjo una importante incursión armada procedente de Ucrania y reivindicada por dos grupos de rusos exiliados que combaten contra las fuerzas de Moscú. El pueblo se vio alcanzado por 132 obuses, según el gobernador.

El gobernador afirmó también que el distrito de Belgorodski, que rodea la capital regional Belgorod, se vio golpeado por 14 disparos, en particular de drones, uno de los cuales bombardeó un edificio administrativo y causó daños.

En Krasnodar, una ciudad rusa a 200 km de la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014, dos drones dañaron edificios pero sin causar víctimas, según el gobernador, Veniamin Kondratiev.

Estos ataques cruzados se producen cuando Ucrania dice estar preparando desde hace meses una contraofensiva frente a las fuerzas rusas que ocupan el sur y el este del país, tras recibir múltiples entregas de armas occidentales.

En ese sentido, la diplomacia rusa protestó  ante la embajada de Estados Unidos por las "inaceptables declaraciones" del consejero de seguridad nacional del presidente Joe Biden, Jake Sullivan, al que acusó de "aprobar" los ataques ucranianos en territorio ruso.

Bielorrusia 

En otro foco de tensión, Bielorrusia, aliada de Moscú, afirmó la noche del jueves que Rusia había empezado a transferir armas nucleares en su territorio, cumpliendo con el anuncio hecho en marzo por el presidente ruso, Vladimir Putin.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no confirmó estas informaciones el viernes, y se limitó a destacar que Bielorrusia "enfrenta actitudes poco amistosas, e incluso hostiles, por parte de países vecinos". "Hay que seguir por tanto desarrollando y robusteciendo nuestras relaciones con nuestros aliados (...) incluyendo en el ámbito militar", añadió el portavoz.