El intendente de Esquel y la desaparición de Maldonado
La preocupación es por el turismo
El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri.El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri.El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri.El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri.El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri.
El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, junto a Mauricio Macri. 

El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, se manifestó “preocupado” por la desaparición del joven Santiago Maldonado, ocurrida hace diez días. Pero no porque el hecho se trate de un retroceso en materia de derechos humanos ni porque varios organismos internacionales se hayan pronunciado al respecto, sino porque “complica desde el punto de vista turístico” a esa ciudad.

La sinceridad del jefe comunal de la localidad chubutense donde Maldonado fue visto por última vez en medio de la represión a los mapuches va a contramano la preocupación que manifestó Naciones Unidas (ONU) sobre el caso, cuando a través del Comité sobre Desaparición Forzada le exigió al gobierno de Mauricio Macri una “acción urgente” para encontrar a Maldonado.

En sintonía con esta expresión de la ONU, organismos nacionales e internacionales de derechos humanos nacionales, así como también referentes de la cultura y la vida política de la Argentina se expresaron en el mismo sentido.

Para Ongarato, un dirigente de extracción radical y referente de Cambiemos en Chubut, la “mala noticia es otra”. “Lo que a nosotros nos preocupa de esto es que, como ciudad turística, nos pone en el tapete, pero no por nuestras bellezas (naturales), no por nuestro centro de esquí, sino porque nos complica desde el punto de vista turístico porque aparecemos con esta mala noticia”.

Esta no fue la única declaración polémica que hizo. En una entrevista por radio Splendid, el dirigente agregó que lo que le “llama la atención es que, antes de las elecciones (del domingo próximo), están estos hechos confusos”. Y como no podía ser de otra manera, apuntó sus sospechas hacia la ex mandataria Cristina Kirchner. “Vimos a la ex presidenta aprovechar políticamente la desaparición de una persona”, dijo.

Ongarato no fue el único en esa provincia que lanzó insólitas versiones. Otro de los hombres de Cambiemos en Chubut, el diputado provincial Eduardo Conde, barajó la hipótesis de que Maldonado haya sido “ocultado o escondido” por la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), el grupo que el gobierno nacional y algunos medios de comunicación tildaron de “terrorista”.

“Si estamos diciendo que hay un grupo terrorista, violento, que no respeta la norma y actúa con impunidad, no debería sorprendernos de que este mismo grupo haya ocultado a esta persona”, lanzó Conde.

Para el diputado provincial, “hay más de una hipótesis” sobre lo que podría haberle ocurrido a Maldonado, quien fue visto por última vez arriba de una camioneta de Gendarmería. Pero, adujo, “no descartemos que por los antecedentes de este grupo revoltoso (la RAM) haya sido también una movida para generar este estado de situación”.

Ongarato también se pronunció sobre la RAM. Lo hizo el coincidencia con mirada de Conde y ambos en sintonía con el discurso del gobierno de Mauricio Macri, que vincula a esa organización con el “terrorismo”.

El intendente de Esquel definió a la Resistencia Mapuche “como un grupo de encapuchados” que actúan “en forma violenta” y que “no tiene absolutamente nada que ver” con ese pueblo originario. En este sentido, consideró que la desaparición de Maldonado “está tapando la cuestión de fondo, que es el accionar de este grupo violento”

Para sostenerlo, el jefe comunal repitió los dichos que al respecto dijo de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Sostuvo que los miembros de la RAM están “financiados por Europa” y los acusó de “torturar” a cuidadores de campos.

“Es un problema bastante serio porque este grupo actuó también en la Ciudad de Buenos Aires”, adujo Ongarato en alusión a la manifestación del 4 de agosto en la Casa de Chubut, donde el Gobierno centró los destrozos en el inmueble por sobre el reclamo de aparición con vida de Santiago.