Cercano oeste

¿Quién es Hoco Huoc? ¿Qué hay dentro de Refugio para raras? Una intervención curatorial de Pablo Schanton.
Imagen: Juan Renau

Hoco Huoc (octubre 1979) vive desde siempre en el barrio La Paz, zona oeste de Quilmes. Para llegar a UV Estudios, tarda una hora, repartida entre colectivo 24 y remís. Trabaja con instalación, escultura y pintura. La fuente del seudónimo de Ramón Eduardo Bravo se remonta a principios de los 90, cuando los sábados la FM D’ Mode transmitía desde una disco de Costanera Norte, bautizada Coco Uoc, o algo así (no era fácil descifrar la fonética de Clota Lanzetta, menos aún cuando el RR. PP. reporteaba a famosos con ruido de VIP). Las haches fueron agregados del artista, quien ahora sólo acepta el Eduardo como nombre de pila. Su obra estudia la necesidad humana de trascender y la destrucción y el renacimiento del archivo. Considera a 1992 como un año bisagra: debido a una enfermedad ósea, su madre, Blanky, comienza a depender de los demás para movilizarse. Ocho años después, muere de un paro cardíaco su papá Miguel, quien hasta entonces mantenía a su familia merced a su empleo en una curtiembre (al recordar a su padre, el artista revive una mezcla de olores de su infancia: aserrín, anilinas y sulfuros). Entre sus muestras destacadas se encuentran “Sentimientos Pétreos” (UV, 2015), desde hace un par de años, lleva adelante un almacén en su propia casa, cuyo nombre “Los Solteros” hace alusión al estado civil propio y de Cris, hermano y socio, “Lo Que Dura Una Tuca Hasta La Carnicería” (Belleza y Felicidad Fiorito, 2015), ese negocio, que debió adaptarse a los tiempos que corren al punto de vender cigarrillos sueltos (Philip Morris: 4 pesos cada uno), provee al artista de sus materiales de construcción, “Dos Escuelas” (Nora Fisch, 2016). En esta flamante muestra, “Refugio para raras”, él mismo eligió al dúo de artistas Mondongo para que lo acompañara con una obra en el “darkroom” (sótano de la galería). A su vez, esta dupla invitó al escritor Sergio Bizzio y al diseñador Alejandro Ros como colaboradores. Hoco Huoc también curó a su curador, el crítico musical Pablo Schanton, quien más bien ofició de supervisor. 

En UV Estudios, Humboldt 401.

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