Grandes empresarios entusiasmados con el Gobierno
Más que optimismo, euforia
La encuesta de expectativas en el Coloquio de IDEA arrojó los valores más altos en casi dos décadas, a pesar de que la mayoría reconoció que en el último semestre los resultados fueron “moderadamente mejor” que el pésimo 2016.
Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas.Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas.Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas.Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas.Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas.
Cuando se les pregunta por la evolución del empleo, los empresarios son menos optimistas. 

La encuesta anual de IDEA reflejó el clima de optimismo en el empresariado reunido en el coloquio. Alrededor del 65 por ciento de los consultados afirman haber pasado un semestre moderadamente mejor que el anterior y una proporción similar espera buenas noticias para las compañías en los  próximos meses. Entre los que aseguran estar peor, remarcaron que los temas que preocupan son la inflación, la falta de reactivación y la deuda externa. “Los valores de expectativas son los más altos desde que comenzaron las mediciones, hace casi dos décadas”, dice el informe, en línea con el clima de fiesta del gran empresariado reunido en Mar del Plata, que contrasta con la agenda de problemas que días atrás el sector pyme llevó al Congreso nacional.

La encuesta de “expectativas de ejecutivos” confeccionada por la consultora de investigación de mercado D´Alessio IROL es un clásico del Coloquio de IDEA. La natural sintonía del empresariado con el Gobierno de Cambiemos se potenció en un contexto de recuperación económica y con el buen resultado electoral de las PASO, que desafina frente al escenario de apenas parcial recuperación de la actividad que se percibe en los números oficiales.

En cuanto a la situación económica del país, la evaluación de los últimos seis meses es “moderadamente mejor” para el 66 por ciento de los empresarios. Están “mucho mejor” el 20 por ciento de los jefes de empresas de servicios y el 12 por ciento de las empresas de bienes. Para los próximos seis meses, la expectativa es algo más positiva: el 65 por ciento espera estar moderadamente mejor y el 21 por ciento, mucho mejor. La situación de la economía “real” es más terrenal: con la mejora del 4,9 por ciento de julio, de acuerdo al EMAE del Indec, la economía alcanzó por primera vez los niveles que tenía a mediados de 2015.

El 56 por ciento de los empresarios no esperan cambios en las exportaciones, el 27 por ciento espera un aumento moderado y apenas el 4 por ciento pronostica un aumento significativo. Según el Indec, en ocho meses las exportaciones muestran una baja interanual del 0,1 por ciento. La comparación frente a 2015 arroja una caída del 1,6 y frente a 2014, del 19 por ciento.

En cuanto a la inversión, el 49 por ciento de los empresarios dice que aumentará moderadamente, mientras que el 14 por ciento anticipa un aumento significativo. En cambio, el 7 por ciento admitió que disminuirá levemente y el 3 por ciento, que bajará significativamente. El panorama de expectativas de las ventas es algo más promisorio, ya que el 65 por ciento dice que aumentarán moderadamente y el 18 por ciento, significativamente. Los empresarios son menos optimistas en relación al empleo, ya que el 42 por ciento dice que no se modificará y un 43 por ciento, que aumentará moderadamente.

“¿Cuáles cree que son los temas más importantes para su negocio en el próximo año?”, dice una de las preguntas de la encuesta. Dentro de los rubros industriales, el 67 por ciento mencionó en el tope de sus prioridades a la reforma impositiva, seguido por tarifas (29 por ciento) y condiciones de comercio internacional (25 por ciento). Por el lado de la competitividad, el 74 por ciento de los empresarios apelaron a la importancia de una reforma impositiva, seguido por la baja de la inflación (47 por ciento), buen funcionamiento de las instituciones y la Justicia (44) y reforma laboral (43). Muy por atrás quedó la mejora de infraestructura y en educación, ambas con el 18 por ciento, la promoción en inversión en nuevas tecnologías y el acceso al crédito (8 por ciento cada una).