Quemaron una iglesia que apoyaba a los campesinos en Santiago del Estero
Un incendio con el humo del poder
Una capilla católica de Santiago del Estero, encabezada por el cura en Opción por los Pobres Sergio Raffaelli, fue incendiada y destrozada a hachazos en la madrugada de ayer. El párroco había denunciado a empresarios.
Los vándalos rompieron elementos de la sacristía.Los vándalos rompieron elementos de la sacristía.Los vándalos rompieron elementos de la sacristía.Los vándalos rompieron elementos de la sacristía.Los vándalos rompieron elementos de la sacristía.
Los vándalos rompieron elementos de la sacristía. 

“Cuando uno defiende a los campesinos, a los poderosos les cae mal”, evaluó el sacerdote Eduardo de la Serna, coordinador del Grupo de Curas en Opción por los Pobres, luego de que se difundiera la noticia de un brutal ataque a la parroquia San Isidro Labrador, ubicada en la localidad de Forres, Santiago del Estero, cuyo párroco –Sergio Raffaelli– integra ese grupo.

Fuentes policiales de la Seccional 52 indicaron que a primera hora de ayer supieron de un foco de incendio que afectaba a la iglesia identificada con los reclamos campesinos, en especial del Mocase. El Movimiento campesino mantiene una disputa por tierras con empresarios poderosos de la zona, como el dueño de la gaseosa Manaos, Choque Crespin. Cuando llegaron los efectivos, los vecinos rescataban elementos del edificio para preservarlos del fuego, que había comenzado en el sector de la sacristía. 

Los vándalos rompieron la puerta de acceso a la secretaría del templo, donde arrojaron agua a una computadora y rompieron diferentes elementos y documentación que estaba en ese lugar. Luego, accedieron a la sacristía contigua donde prendieron fuego a ornamentos religiosos, papeles y otros bienes. El fuego amenazaba con propagarse hacia otros sectores de la parroquia, aunque el accionar de bomberos y feligreses lo impidió.

Raffaelli advirtió que no hubo faltante de objetos materiales ni dinero que estaba guardado, motivo por el que los investigadores descartaban que los delincuentes hubieran tenido intenciones de robo.

Al respecto, De la Serna señaló a PáginaI12 que la “zona se está poniendo violenta de parte de varios sicarios”. “Hay fotos y videos que hemos divulgado, cartas en las que hablábamos de los sicarios y de los ataques del dueño de Manaos. No estoy diciendo que sean justo estos, pero lamentablemente cuando uno defiende a los campesinos los poderosos se sienten mal”, denunció.

El caso quedó a cargo de personal de la comisaría de Forres y del Departamento de Seguridad Ciudadana 8, con asiento en Fernández, mientras que la Unidad Fiscal Banda es la que lleva adelante el legajo correspondiente.