El Banco Central logró acordar con el Banco Popular de China la renovación del tramo del swap activado, es decir el que efectivamente fue utilizado. A pesar de la resistencia del gobierno de Javier Milei a tener un acercamiento con China, el comunicado del Banco Central que informa la renovación señala en su parte final que "la cooperación entre ambas instituciones monetarias iniciada en 2009, se ha visto renovada y los lazos financieros y económicos entre ambos países se ven reforzados". No habría sido por voluntad propia del gobierno argentino el cambio de actitud, sino por una exigencia directa del FMI: si no había acuerdo con China, peligraba la aprobación de la última revisión trimestral del cumplimiento de metas y, por tanto, el desembolso con el que el gobierno deberá afrontar los pagos inmediatos de vencimientos con el mismo FMI.

El comunicado oficial no sólo celebra la cooperación con China y el reforzamiento de los lazos financieros y económicos. Sino que además describe, en términos casi elogiosos, el uso que hizo de esa facilidad crediticia el gobierno anterior. "La activación de los 35 mil millones de remimbi en 2023 le permitió al BCRA administrar los flujos de balanza de pagos en momentos críticos para la economía doméstica", relata el documento.

El swap funciona como una carta de crédito entre bancos centrales, en la moneda del país otorgante. En este caso, en remimbi o yuanes, la moneda corriente en China, por 35.000 millones que equivalen a los 5000 millones de dólares señalados. 

El acuerdo entre ambos bancos centrales, según el comunicado del BCRA, establece que "se renueva por un plazo de 12 meses la totalidad del tramo del swap" que fue efectivamente utilizado. "A partir de ese momento, el BCRA reducirá gradualmente el monto activado del swap durante los siguientes 12 meses", señala luego. "De esta manera, y coincidiendo con la fecha de vencimiento del acuerdo vigente de swap de monedas, el tramo mencionado se desactivará por completo a mediados de 2026". 

Conforme a ese cronograma, no habrá obligaciones de pago de aquí a junio de 2025, pero a partir de allí y hasta junio de 2026 se procederá al desembolso del total de la deuda de 5000 millones de dólares. 

Se estima --ya que la información al respecto no es pública-- que el vencimiento de la cancelación de la deuda con China operaba en los próximos días, por lo cual se deduce que Santiago Bausili, titular del BCRA, habría alcanzado el acuerdo "sobre la hora". 

De no haber logrado la renovación del crédito, el gobierno hubiera tenido que afrontar la cancelación de los 5000 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 2000 millones eran de obligación de pago inmediata y el resto, en un plazo de no más de 30 días, según fuentes allegadas a las autoridades del BCRA. 

De no haber renovado ni pagado, la situación de default con China le hubiera complicado al gobierno la relación con el FMI. Este organismo exige, para otorgar créditos, que el país receptor tenga sus cuentas "en orden" con otros acreedores institucionales. No admitiría una situación de default con el Club de Paris, con fondos internacionales tenedores de títulos soberanos ni con el Banco de China, por nombrar algunos. Y el desembolso que cada trimestre hace el FMI a la Argentina luego de aprobarle las metas trimestrales del acuerdo, es un nuevo crédito.

¿Por qué? Porque el acuerdo de refinanciación de la deuda por 45000 millones de dólares tomada por Mauricio Macri en 2018, estableció que cada vencimiento de ese viejo crédito se pagaría con el desembolso de un nuevo crédito, que se otorgaría antes de cada vencimiento del viejo. El nuevo crédito se hubiera dejado de desembolsar si Argentina quedaba en condición de moroso frente a China.

A la recíproca, China demoró el otorgamiento de créditos a Argentina entre 2020 y 2022, a la espera de que el gobierno de Alberto Fernández alcanzara un acuerdo de refinanciación con los fondos privados y con el mismo FMI.

Enterado de esa situación, pese a los graves calificativos que previamente había lanzado reiteradamente contra el gobierno de China, a fines de abril Milei envió a Bausili y a Pablo Quirno (secretario de Finanzas) a Beijing para acordar qué hacer con el swap. Tras el acuerdo conseguido, los pulgares levantados esta vez no habrán sido los de la pose habitual de Milei para las fotos, sino los de Kristalina Georgieva para Milei por haber hecho bien los deberes.