Lionel Scaloni tiene dos jugadores clavados en varios de los puestos: Otamendi o Lisandro Martínez, Molina o Montiel, Tagliafico o Acuña, Di María o Nico Gonzáalez, Paredes o Mac Allister, Lautaro Martinez o Julián Alvarez. 

Le debe haber costado mucho la decisión de ponerlo a Julián Alvarez de titular y dejar a Lautaro Martínez (cuatro tantos en el torneo, goleador del equipo) en el banco. Los dos tienen parecida sangre, instinto y vocación goleadora, pero Julián le aporta al equipo el plus de la presión a los defensores y arqueros rivales, y contra Canadá (como ya había ocurrido en el partido de la primera fase) lo suyo podía forzar errores ante futbolistas técnicamente poco dúctiles.

Tiene razón Ariel Senosiain, comentarista de TyC Sports cuando ironiza con que Julián es capaz en la misma jugada de correr al 5, al 2, al arquero y a los fotógrafos que están detrás del arco. Julián Alvarez, muy ayudado esta vez por Di María, de gran despliegue, fue el abanderado en esa presión que permitió recuperar a veces, y lograr que la salida del fondo rival no fuera prolija. 

Y a la hora de cumplir con su función primera, que es la de meter la pelotita en el arco rival, el exfutbolista de River se anotó con el primero. Con su velocidad habitual y beneficiado por las torpezas defensivas de Canadá, corrió para buscar el pase filoso por el medio de De Paul, y definió sobre la salida de un arquero destartalado.

Dio toda la sensación de que la conquista se podría haber asegurado con un toque para Di María, que venía tocando pito a su derecha. Julián, egoísta como todo goleador, le dio fuerte al cuerpo (¿habrá visto que el arquero invitaba al caño?) y salió festejando. En la jugada hay que anotarle también el mérito de como esquivó la embestida del último hombre de los de rojo, para quedar cara a cara con el arquero.

Después, en el segundo tiempo, el incansable Julián tuvo otra chance muy parecida después de un excelente control, y volvió a tirar al bulto pero esta vez la pelota rebotó en el arquero.

La apuesta le había salido redondita al DT, que a los 35 minutos ordenó su reemplazo naturalmente por Lautaro Martínez. El ex delantero de Racing estuvo diez minutos en la cancha, en un momento en que ya casi no se jugaba, con la pelota más cerca del arco del "Dibu" Martínez que del de Crépeau, y la cosa definida desde hacía rato.

Julián Alvarez no fue la gran figura de Argentina (hay varios que merecieron mejor puntaje), no estuvo en el nivel de sus mejores actuaciones, pero fue fundamental para la victoria de Argentina, porque su gol marcó un quiebre en el partido.

Los canadienses habían arrancado muy bien, pero el pase de De Paul, el control hacia delante de Julián y el remate posterior pusieron las cosas en su lugar. Y desde ya, puede arriesgarse que en la final va a estar de arranque Julián y no Lautaro.

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