Simpatía por el Diablo

Si Dios es el bueno y estando de su lado nos ganamos el cielo, ¿por qué hay gente que adora al Diablo? A esta adoración se la conoce como satanismo, luciferismo, y hay devotos llamados paladistas, yazidi, la iglesia de Satán, etc.

En principio, adorar al Diablo debe haber sido una respuesta a la historia oficial de la iglesia y el imperio romano. No ser cómplice de las evangelizaciones colonizadoras, autos de fe, curas pirómanos, secretos, olores, mentiras, discriminación y sometimiento.

O sea: no aceptar que les metieran una mitología a las piñas.

Y también otras formas del mal tienen adoradores (aunque sabemos que lo que es malo para uno no lo es para otros). Muchos asesinos seriales, por ejemplo, reciben cartas de amor y propuestas de casamiento. Charles Manson, sin ir más lejos, se casó no hace mucho con una linda señorita de veintiséis años, mientras que yo tengo amigos de buen ver que no consiguen ni un palenque donde rascarse.

A la fascinación por los tipos que están presos se la ha llamado "enclitofilia". Antes de que se haga una lectura de género de esto, vale decir que la mayoría de los asesinos seriales son hombres, por eso la palabra que define la manía se refiere básicamente a las mujeres.

Una conclusión obligada es que a ciertas personas sólo se las puede conquistar desde la maldad. El votante de Hitler debe haber sido inmune al bien. Le dabas un beso y te escupía. Les dabas una patada en el culo y te adoraba. En Argentina hay gente que odia al que lo quiso ayudar y adora al que lo maltrata. Esto ya no sería enclitofilia sino masoquismo o estupidez.

Pero vayamos al Diablo. ¿Existirá, o será cierta la frase: "el mejor truco que el Diablo ha hecho es hacernos creer que no existe"? Si existiera, no habría que enojarse con él, criaturita de Dios (nunca mejor dicho). El tipo debe decir: "Si tantos giles me adoran, no me queda otra que seguir siendo malo".

Pero no es lo mismo estar enojado con el cura del pueblo y adorar al Lucifer, que adorar al "Diablo" que te va a oprimir. Los españoles pedían el regreso de los borbones al grito de "vivan las cadenas", y están los que votan al que les baja los sueldos y los que dan la vida por el patrón explotador.

¿Cómo es posible?

Deleuze y Guattari, en Anti‑Edipo, citan a Spinoza y luego a Wilhelm Reich, y se hacen la misma pregunta: "¿Por qué combaten los hombres por su servidumbre como si se tratase de su salvación?" Cómo es posible que se llegue a gritar: ¡Queremos más impuestos! ¡Menos pan!...".

De tanto analizarlo, de tanto insomnio sufrido, ya sabemos que las personas que "combaten por su servidumbre" lo hacen obnubilados por el odio, la ignorancia y el miedo. El que odia es fácil de satisfacer. El ignorante es fácil de arrear. El que tiene miedo es fácil de controlar. A los que reúnen más de una, o todas estas condiciones, hasta le podés hacer creer que adora el bien mientras adora el mal.

Visto desde el punto de vista del género podríamos decir que el Diablo es hombre, como la mayoría de los asesinos seriales y los ladrones. ¿Será de derecha o de izquierda? Mi Diablo es de derecha, al estilo Hitler y sus émulos. Pero los Rollling, en la canción que da título a la nota, lo ven (como europeos burgueses), más bien de izquierda: "Estaba cerca de San Petersburgo / cuando vi que había llegado el cambio. / Maté al zar y a sus ministros / Anastasia gritó en vano".

Volviendo al Diablo que la gente vota para que guíe sus pasos, ya no simbólicamente, sino en la realidad cotidiana, es algo tan difícil de comprender que estos dos franceses que cito, como buenos pensadores franceses, lo entienden todo, pero esto no lo entienden.

Deleuze y Guattari: "Como dice Reich, lo sorprendente no es que la gente robe, o que haga huelgas; lo sorprendente es que los hambrientos no roben siempre y que los explotados no estén siempre en huelga. ¿Por qué soportan los hombres desde siglos la explotación, la humillación, la esclavitud, hasta el punto de quererlas no sólo para los demás, sino también para sí mismos? (...) no, las masas no fueron engañadas, ellas desearon el fascismo en determinado momento, en determinadas circunstancias...".

Desde la periferia gaucha ensayemos una respuesta: ¿Por qué lo soportan? Porque se los hace vivir con miedo, se los mantiene en la ignorancia, se les fomenta el odio. 

A favor de los que adoran al Diablo, digamos que el cielo debe ser un embole, con tantos caretas que la van de buenos entre algunos pocos buenos de verdad.

Y ya se sabe que la paz y la bondad burguesa están montadas sobre el mal ajeno (de ahí que muchos no la compremos o lo hagamos con desconfianza). Para que yo tenga, la negrada, los desplazados, los excluidos, tienen que no tener, ni cosas, ni derechos, ni voz.

Al fin, se comienza adorando al Diablo para joder al cura del pueblo, luego uno se saca una selfie con un chorro porque es cool, y se hace el boludo con los dirigentes que lavan guita, y cuando menos nos damos cuenta, estamos eligiendo fascismo (feudalismo, neoliberalismo, ceocracia). Es lo que deseamos desde nuestra ignorancia, miedo, odio. Es una variable histórica, que se puede detectar muchas veces en la historia, por ejemplo hoy.

El único que no parece confundido ni se pone a hacer análisis sesudos es el Diablo. Para qué, si así se la lleva con pala. De paso: ¿a qué Diablo adora el Diablo? ¿A qué Diablo adoran los beneficiados del nuevo orden internacional económico? Seguro que al dinero, mientras se ríen de los giles que los adoran. Amén.

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