El optimismo inversor no se refleja en el costo del financiamiento
Los más frágiles y vulnerables
El costo de la deuda emitida por el gobierno nacional es 1,25 punto porcentual superior al país más riesgoso de la región y está 3,5 puntos por arriba de la economía vecina, que accede a la mejor tasa de interés.
Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera.Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera.Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera.Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera.Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera.
Luis Caputo es el responsable técnico de la ingeniería financiera. 
Imagen: Sandra Cartasso

El optimismo y la confianza que los inversores dicen tener por la Argentina no se refleja en costo del financiamiento. El informe de la UMET muestra el sobreprecio que el país paga por las cuantiosas colocaciones externas. El costo de la deuda emitida por el gobierno nacional es 1,25 punto porcentual superior al país más riesgoso de la región y está 3,5 puntos por arriba de la economía vecina que accede a la mejor tasa de interés. Recientemente la Agencia Standard & Poor´s advirtió que la Argentina es una de las 5 economías más frágiles y vulnerables del mundo emergente ante un potencial cambio en las condiciones financieras internacionales. Es la vuelta del “riesgo país”, mecanismo extorsivo por excelencia para justificar cualquier tipo de retroceso distributivo y en los derechos de los trabajadores con tal de seducir al capital financiero.

“Comparado con los países latinoamericanos que emitieron deuda en euros a lo largo de 2017, Chile lo hizo pagando rendimientos finales del 2,1 por ciento, México del 2,6 por ciento, Perú y Colombia del 3,8 por ciento y Argentina del 4,95 por ciento. Esto implica un sobrecosto que expresa los riesgos locales y la incertidumbre de los inversores aplicada a las inconsistencias macroeconómicas actuales”, indica el trabajo de la UMET.

En cuanto a las emisiones en dólares, “Chile paga una tasa de rendimiento promedio del 3,65 por ciento, México del 4,35 por ciento, Bolivia del 4,5 por ciento, Uruguay del 4,8 por ciento, Paraguay del 5 por ciento, Brasil del 5,7 por ciento y Argentina del 6,95 por ciento. Es decir que la Argentina comparativamente reconoce a sus inversores rendimientos con tasas entre 3,5 puntos más alto que aquél país que logra la tasa menor y 1,25 puntos más que el emisor que en ese mercado global se considera más riesgoso. Por lo cual más allá de las fuertes declaraciones sobreactuadas de los funcionarios locales, los números comparativos dejan en evidencia cómo ven los mercados a la Argentina”, agrega el informe del Observatorio de la Deuda Externa.

“Cada vez se colocan bonos más caros en inversores privados y las condicionalidades son muy altas. Las calificadoras de riesgo alertan sobre este tema y parece que se mira para otro lado. La Deuda Externa es quizás uno de los problemas económicos mas serios que enfrenta la Argentina”, remarcó Arnaldo Bocco, director del Observatorio de la Deuda Externa y del Departamento de Economía de UMET.

A pesar del sobrecosto, Argentina es el campeón mundial en términos de montos emitidos de deuda. Los 110.648 millones de dólares en deuda local y extranjera en moneda extranjera “nos colocan en la cúspide de los emisores dentro de los países emergentes, muy por encima del resto del mundo en desarrollo, y en ocasiones duplicando al segundo, sea Arabia Saudita o China”, detalla la UMET. En el bienio 2016-2017 el 41 por  ciento de las colocaciones de deuda de América latina fueron argentinas, lo que implicó el 51 por ciento del monto total emitido en la región en el período.

La cantidad de deuda emitida y el precio de esos pasivos se reflejan a nivel presupuestario, en donde queda concretada la transferencia de recursos hacia los tenedores de bonos. El Presupuesto 2018 contempla un aumento del 28,2 por ciento en los pagos de intereses de deuda frente a este año, muy por encima del avance del gasto total y contrastante con el recorte de los aumentos jubilatorios que el Gobierno espera consagrar pronto con la reforma de la ley de movilidad previsional. En 2018, el peso del pago de intereses de la deuda sobre los gastos totales será del 10,2 por ciento.