El público esperaba con ansias el estreno de Hurry Up Tomorrow, la nueva película de Abel Tesfaye, mejor conocido como The Weeknd. Sin embargo, la recepción ha sido turbulenta, con críticas que van desde señalar su naturaleza excesivamente abstracta hasta resaltar sus problemas narrativos. Estrenada la semana pasada, la cinta no ha logrado ganarse el favor del público ni de la crítica, a pesar de contar con un elenco destacado y un equipo de producción reconocido.
Una búsqueda de identidad en conflicto
Con Hurry Up Tomorrow, The Weeknd se sumerge en un viaje artístico que trasciende su carrera musical. Dirigida por Trey Edward Shults, la película explora la vida de un músico en crisis que intenta abandonar su imagen pública comercial. Este proyecto representa una introspección marcada por un estilo visual único, definido por neones vibrantes y planos cargados de atmósfera.
No obstante, la narrativa enfrenta un dilema clave: su obsesión por la innovación estética opaca elementos esenciales del relato. Aunque la cinta sobresale por sus imágenes impactantes y el carisma de figuras como Jenna Ortega, la trama se percibe fragmentada y carente de dirección, lo que dificulta su seguimiento.
Contradicciones y descontento generalizado
Uno de los puntos más debatidos es el papel de Tesfaye. Aunque se planteó como un rol revelador y desafiante, las críticas han subrayado sus limitaciones actorales, sugiriendo que las decisiones creativas pudieron estar demasiado influenciadas por su deseo de autoexploración. Además, la película aborda temas psicológicos complejos, pero estos suelen quedar enterrados bajo monólogos extensos y escenas que priorizan la estética sobre la coherencia, asemejándose más a videoclips que a una estructura cinematográfica sólida.
La participación de Jenna Ortega, aunque ampliamente elogiada, no logra rescatar un guion sobrecargado de simbolismo y pretensiones. En redes sociales, las opiniones sobre su actuación contrastan con las risas que generan ciertas escenas dramáticas, lo que acentúa la confusión respecto al tono general de la producción.
El complejo camino de la creatividad artística
Lionsgate buscará recuperarse tras este lanzamiento con proyectos futuros más convencionales, vinculados a franquicias establecidas. Mientras tanto, la audiencia y la crítica se dividen entre quienes valoran la audacia visual de Hurry Up Tomorrow y quienes critican su falta de claridad narrativa y accesibilidad.
La película plantea una reflexión sobre el equilibrio entre el arte y el entretenimiento en la cultura actual. Evidencia la tensión entre las demandas comerciales de los estudios y la visión individual de un artista que busca definir su espacio en un medio donde la innovación sin concesiones rara vez es recompensada.
Más allá del éxito musical de The Weeknd, este proyecto subraya que el reconocimiento en el cine exige superar desafíos únicos, una lección reflejada en el destino incierto de su incursión en la gran pantalla.