ACTIVISMOS
Pinte pinte, compañera
En el 97 salieron a la calle como un acto de militancia que les pidió el cuerpo: intervenir, transformar, subvertir los sentidos de lo que se dice en el espacio público y cómo se distribuye su fuerza y dominio. Después fue mutando a acción reflexiva, escrache y manifestación pura y dura de un arte político que siempre tuvo su punto de fuga en las injusticias: flexibilización laboral, genocidas sueltos, abusos y crímenes de las fuerzas de seguridad, entre tantos temas que visibilizaron en estos 20 años con su impronta directa y activa. “Las chicas del GAC” fueron cambiando de staff (incluso hubo varones en el grupo) pero su identidad se construyó en un feminismo que gusta de la fiesta y el aguante callejero, aquelarre que las llevó a vivir todas juntas y cenar té con galletitas en épocas de ajuste. Hoy celebran las dos décadas con la muestra “Liquidación x cierre”, en un recorrido que hace valer la voz de lxs que no la tienen en el trazado donde más saltan las inequidades: el mapa urbano.





















