Los ataques contra la vicepresidenta Francia Márquez exponen una trama profunda de racismo, exclusión y poder. Más allá de las polémicas coyunturales, su figura revela tensiones estructurales que incomodan a las élites y desafían los límites de la representación política en Colombia.
Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia. Imagen: Darwin Torres Prensa