"Es hora de empezar a discutir una amnistia de las deudas bancarias de los trabajadores o al menos una refinanciación a veinte años", dice uno de los referentes del movimiento obrero bonaerense consultado por Buenos Aires/12 en la previa a un encuentro que tendra lugar en la sede nacional del Partido Justicialista. 

Hasta la mítica sede de la porteña calle Matheu viajaran cinco invitados por cada regional. La iniciativa corresponde al Secretario Gremial del Partido Justicialista nacional, el zarateño Abel Furlán, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica tras vencer a Antonio Caló en 2022.

El protagonismo del movimiento obrero

El estricto off the record de los declarantes tiene que ver con la necesidad de preservar el espíritu de unidad que hoy prevalece, en un contexto en el que cualquier exceso de protagonismo puede terminar siendo un tiro en el pie.

El primer comentario está relacionado con el valor simbólico de la convocatoria. "Siempre nos reunimos en el edificio de la CGT, específicamente en el salón Felipe Vallese. En el PJ no pasó nunca, es inédito y es una gran iniciativa porque es hora de llenar de trabajadores el partido", advierten las voces bonaerenses. "Cuanto más se empape la agenda de la rama política de la agenda de la rama sindical, más chances tendremos de reconstruir una mayoría de votos", agregan.

El punto refiere, de manera elíptica, a la histórica manera en que el justicialismo conformó sus listas, un tercio para la rama política, un tercio para la rama sindical y otro para la femenina. Según identifican, en las últimas décadas, ocurrieron dos procesos en simultáneo: la pérdida de representación sindical en el PJ y cierta autonomización de la agenda de la política respecto del mundo del trabajo. Los protagonistas de la reunión aspiran a comenzar a revertir esos procesos.

Región capital, en llamas

Desde que asumió este gobierno, informan desde la zona compuesta por La Plata, Gran La Plata y distritos vecinos,  la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores promedia los sesenta puntos. La mitad del ingreso de las familias se va el día uno del mes en pagar deudas. Las deudas de tarjeta de crédito de las familias subieron, en ese período, de dos billones a doce. Es decir, se sextuplicaron. Y las deudas de tarjeta de crédito pasaron de cinco billones a quince, se triplicaron. 

Entonces a la mitad de las familias les queda medio sueldo para vivir un mes. Pero hay un cincuenta por ciento de trabajadores que además son inquilinos. Esos pagan la tarjeta o el préstamo personal, pagan el alquiler y el día dos ya tienen la cuenta en cero. 

Entonces, al final de la jornada laboral, salen a hacer changas, a hacer Uber, Rappi, a vender ollas o cremas. Lo que sea que les permita volver a la casa con algo para darles de comer a los hijos.

Esos nuevos cuentapropistas presionan sobre los históricos. Donde había un remisero, ahora hay tres o cuatro, con el trasfondo de la caída general de la demanda.

Frente a esto, algunos empiezan a discutir una medida audaz, de esas que, según creen, le permitirían al peronismo pasar a la ofensiva. 

"Hay que plantear una amnistía de deudas bancarias para los trabajadores. Eso o, de mínima, una refinanciación a veinte o treinta años. Es lo que hace el sistema para salvar a un banco que tambalea, ¿las familias no lo merecen?", lanzan.

Para más de un entrevistado, la gente está obsesionada con qué le va a dar de comer a los hijos y eso, que no permite pensar en nada más, tiene un correlato político. 

"Los niveles de ausentismo históricos que se ven son porque hay gente que ni sabe que hay elecciones. Así de dramática es la situación", ejemplifican.  

En la Región Capital, la industria, en general, está por debajo del cincuenta por ciento de su capacidad instalada. En algunos casos, cerca del cuarenta. 

"Eso es desempleo, gente que no cobra. Nosotros como CGT también nos comprometemos con la emergencia social, junto con parroquias, clubes y otras organizaciones. En el centro de La Plata, antes repartíamos cientocincuenta viandas. Ahora estamos en mil quinientas. Así es difícil pensar en ir a votar", sostiene un importante dirigente de la zona.

Datos (cada vez más) duros

"La tasa de desocupación en el orden nacional alcanza el 7,9%, en tanto que en el Gran Buenos Aires ya alcanza el 9,1 por ciento", dice el último informe trimestral elaborado por el Observatorio Federal de las Tecnologías, las Telecomunicaciones y la Inteligencia Artificial de la Federación de Obreros, Especialistas y Empleados de los Servicios e Industrias de las Telecomunicaciones de la República Argentina.

"A su vez crece la tasa de informalidad laboral que alcanza el 42% y se traduce en trabajadores precarizados. El dato más destacable que el 28% de los desocupados corresponde al segmento de personas con universitario completo, lo que significa un golpe directo a los sectores medios", agrega.