El exmilitar chileno José Octavio Zara Holger, de 82 años, fue liberado este martes tras cumplir 15 años de condena como uno de los autores del homicidio del histórico general Carlos Prats, opositor al golpe de Estado de Augusto Pinochet y asesinado junto a su esposa, Sofía Cuthbert, el 30 de septiembre de 1974 en Buenos Aires.
Especializado como comando y paracaidista del Ejército chileno, Zara se transformó en un activo agente de la dictadura civil militar encabezada por Pinochet (1973-1990) integrando el Departamento Exterior de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), policía política del régimen que ejecutó diversos actos terroristas.
Ocupó un alto rango durante los primeros meses de la dictadura chilena y dirigió la red de inteligencia en la capital argentina, desde donde coordinó también acciones represivas en Uruguay. Según la Justicia chilena, participó activamente en la planificación y ejecución del asesinato de Prats un año después de quebrar el régimen democrático de Salvador Allende.
El exagente de la CIA Michael Townle, también miembro de la DINA, ingresó pocos días antes del atentado al garaje de la casa familiar, donde instaló bajo los asientos de su coche el explosivo que les quitó la vida.
Zara cumplió su condena en el recinto penal de Punta Peuco, una prisión especial destinada a criminales de lesa humanidad que será transformada en una cárcel común, según señaló el actual mandatario del país, Gabriel Boric, en su última cuenta pública de junio pasado.
"Tuvo 15 años para arrepentirse y no lo hizo"
“El cumplimiento de esta condena es algo duro en lo personal, en lo familiar y en lo nacional porque, al final, nos recuerda esa mañana en que fueron asesinados mis abuelos. El impacto que causó a nivel nacional y el dolor a nivel familiar. La salida de Zara implica un recuerdo doloroso para Chile”, expresó Carlos Cuadrado, descendiente de Prats y actual candidato a diputado, según recogió el medio Diario UChile.
“Es triste porque Zara tuvo 15 años para arrepentirse o para señalar alguna forma de arrepentimiento, y no lo hizo. Y sale de la cárcel después de 15 años convencido, seguramente, de que lo que hizo era lo correcto”, agregó el también exalcalde de Huechuraba.
Por último, consideró que "el cumplimiento de la condena ratifica que la justicia determinó que él era culpable de este crimen. "Por lo tanto, para la historia de Chile va a seguir siendo el asesino del general Prats. Y también ratifica que Augusto Pinochet dio la orden de cometer este crimen”, completó.
La lealtad de Prats
Prats, máximo comandante del Ejército desde la muerte de su antecesor y ministro de Interior y Defensa de la UP, destacó durante sus días más convulsos por su lealtad y diligencia al detener la sublevación de junio de 1973 conocida como Tanquetazo. En ese momento, sus acciones sofocaron la intentona golpista.Aunque intentó por todos los medios detener la tragedia que se cernía sobre el país, una vez concretado el golpe y tras recibir múltiples amenazas, se exilió en Buenos Aires junto a su esposa.
En Chile, a Prats se le recuerda como un general constitucionalista, heredero de la tradición defendida por el general René Schneider (también asesinado -en 1970- por un comando orquestado por la CIA en un intento de evitar la llegada de Allende al poder).