Empezó a vender pasajes pese al amparo que frena obras en El Palomar
Flybondi vuela con el caballo del comisario

La aerolínea low cost Flybondi inició ayer la venta de pasajes a pesar del amparo judicial que suspendió las obras en la base militar de El Palomar, desde donde operaría la empresa en Buenos Aires. Los tickets que empezó a comercializar de todos modos son a partir del 9 de febrero. El Gobierno le concedió a esta firma la posibilidad de operar desde la base militar como si fuera una terminal comercial, pero con la ventaja de que no deberá pagar las tasas aeroportuarias que se aplican en los aeropuertos tradicionales como Ezeiza y Aeroparque. Flybondi es la empresa que comanda Richard Guy Glusman, ex socio del vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, en el fondo Pegasus. Los vecinos presentaron un amparo contra la construcción de la terminal y la jueza Martina Forns prohibió las obras hasta que la empresa Aeropuertos Argentina 2000 presente un estudio de impacto ambiental y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna) lo apruebe.

A pesar de esa prohibición, Flybondi comenzó a vender sus pasajes, que incluyen partidas desde El Palomar. “Gente del organismo confirmó que ya están trabajando con eso y que estará listo a fines de enero. Nuestro primer vuelo desde El Palomar está previsto para el 9 de febrero, con lo cual no habría problema”, aseguró ayer el CEO de la compañía, Julián Cook.

El empresario de origen británico, pero que se presenta como suizo, se manifestó optimista en que podrá revertir en menos de un mes la decisión judicial. En caso contrario, debería volar desde algunos de los aeropuertos tradicionales, pagando la tasa correspondiente. “No nos sorprende nada. Es parte de la connivencia entre el Gobierno y Flybondi que los lleva a ignorar la cautelar que les prohíbe iniciar vuelos aerocomerciales en la base de El Palomar. Comenzar con la venta de pasajes es un acto ilegal, de desobediencia al fallo y que induce al engaño a los consumidores”, se quejó ante este diario Lucas Marisi, vecino que impulsó la cautelar contra estas obras. 

El aeródromo de El Palomar fue incorporado al sistema nacional de aeropuertos por un decreto del Ministerio de Transporte. Dos aerolíneas que todavía no comenzaron a volar, Flybondi y Norwegian Air, iban a ser las primeras en utilizar la locación bonaerense para sus operaciones. Un grupo de vecinos encabezó un pedido legal para que no se avance con las obras que están destruyendo patrimonio ambiental e histórico. “Ya empezaron a sacar las letras conmemorativas de los (integrantes de la Fuerza Aérea) que ofrecieron su vida en la Guerra de las Malvinas y lo hacen para darles las instalaciones a un inglés, como es Cook”, se quejó el impulsor del amparo.

La jueza de San Martín, Martina Forns, resolvió anteayer suspender las operaciones aerocomerciales hasta contar con un estudio detallado de impacto ambiental. La magistrada ordena a la cartera que conduce Guillermo Dietrich que suspenda las obras correspondientes a los hangares, pero autorizó la continuidad de los trabajos en la terminal, remodelación, mantenimiento y seguridad en la pista. 

Pese al freno judicial, Cook inició ayer una agresiva campaña de ventas a través de su página Web a precios bajos y una importante promoción en algunos medios periodísticos. El primer vuelo, con destino a Córdoba y a un precio de 697 pesos, se ofrece ya para el 9 de febrero. “No hay ninguna manera, con un mínimo de experiencia en litigios ambientales, de revertir este fallo en contra en menos de un mes. Están promoviendo una grieta entre los usuarios y los vecinos para pasar por encima de la decisión judicial”, concluyó Marisi.