No se sabe muy bien a qué se debe la gran cantidad de películas con perspectiva queer nominadas a los Oscar 2018. Es posible que tanto tramas, conflictos, perspectivas y personajes corridos de la norma a esta altura resultan imprescindibles en cualquier relato. Tal vez calaron hondo los gritos de protesta contra años de exclusión, como el #Oscar So White. Lo cierto es que además de películas que podrían considerarse abiertamente de temática gay o transexual, como Llámame por tu nombre o Una mujer fantástica, vienen acompañadas en la carrera hacia los galardones por ficciones que proponen sentir más dimensiones del erotismo y del cuerpo mientras ponen en evidencia, si no en crisis, las instituciones que sostienen el opresivo y heterosexista modelo americano. Aún no sabemos si la Academia este año busca dar cátedra de diversidad o solamente quiere salvar el equívoco y accidentado premio a Moonlight del año pasado