Un hombre ingresó armado al campus de la Universidad Central de Michigan y mató al menos a dos personas que, al oír los disparos, se habían refugiado en un dormitorio. La policía de Mount Pleasant informó que el tirador no fue detenido y que “salió de la escena del crimen”, mientras que las autoridades sanitarias no descartaron que pudiera haber más víctimas.

Los disparos ocurrieron en el edificio "Campbell Hall" de esta facultad situada al norte de los Estados Unidos. "El sospechoso no ha sido detenido, la policía pide a todos (los presentes) que busquen refugio", alertó la institución a través de su página web y en Twitter.

El tiroteo ocurrió dos semanas después de que 17 personas murieran por disparos en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Florida, lo que relanzó el debate sobre la legislación que rodea el derecho constitucional de estar armado en Estados Unidos.

Esta última masacre se suma a la larga lista de tiroteos que se han producido en establecimientos educativos en Estados Unidos, como el de Newtown, en el que murieron 26 personas de una escuela primaria en 2012, o el de Virginia Tech, en el campus de una universidad del este del país, que provocó 32 muertos en 2007.