Una instalación performativo teatral de Maricel Alvarez y Emilio García Wehbi donde a las personas se les permite soñar sólo durante tiempo limitado.
Aire de montaña expone lo que no se dice como parte de un territorio al que no es tan fácil llegar y también como una ambigüedad.
Fernanda Rosetti es una profesora de literatura que busca el amor viviendo intensamente entre lo cotidiano y su imaginación, llena de amores vertiginosos.
El ángulo muerto hace del cuerpo de su performer y coreógrafa Lucía Giannoni fragmentos, ideas, escritura íntima. Una rareza humana que se cuenta a sí misma.
El drama de la violencia machista puesto en la boca de una madre: Rota, de Natalia Villamil, funciona como una ópera con herramientas escénicas.
Cómo ponerle el cuerpo a un discurso podría ser el objetivo que estructura este relato múltiple que tiene mucho en común con el cine.
Una lesión para una bailarina puede ser el fin: de ese límite habla esta puesta sobre la finitud y la capacidad del cuerpo de romperse.
La lectura performática del clásico de Virginie Despentes llega a un espacio público (la explanada de la Biblioteca Nacional) para intervenirlo y atravesarlo con su filo.
Con dirección de Andrea Garrote y una actuación destacada de Violeta Urtizberea, Una casa llena de agua pone en escena la ironía crítica.
Microteatro actualiza su propuesta de dispositivo escénico para poco público y en duraciones mínimas pero dosis garantizadas de humor y drama.