Malena Solda lleva adelante este formato que toma lo mejor del radioteatro y las nuevas tecnologías para darle forma al texto de Julie Gilbert.
Alter ego, influencer, mutante, transgénero humano-vegetal, Mayra Bonard le pone el cuerpo a Tronco, que agita la mansedumbre de lo doméstico.
Laberinto parte de un vínculo convencional hacia una atracción que respira en toda su humanidad, para descubrir que el amor sana y duele irremediable.
En Adentro, el trabajo de observación sobre el malambo se convierte también en una reflexión sobre la masculinidad y su herencia cultural.
¿Cómo contar nuestra época atravesada por el drama pandémico? Los cinco textos de Luz Testigo, la última puesta de Javiel Daulte, ensayan algunas respuestas.
Se trata de una experiencia performática sonora, que combina la actuación de cuatro actrices con un relato reproducido por medio de auriculares.
En la dramaturgia de Gilda Bona aparece la necesidad de ser libre que atraviesa el fin de la adolescencia pero también el enfrentamiento con la madre, las odiosas comparaciones familiares, el tedio de la casa de la infancia y el amor por un hombre que promete lo que nunca va a poder cumplir. Es la historia de la propia autora la que se ve reflejada en el unipersonal al que Yanina Gruden le pone el cuerpo.
Una mujer se prepara para encontrarse con su reciente ex pareja. Ensaya una y mil veces formas para ocultar el dolor pero la verdad sale a la superficie.
¿Las artes escénicas deberán ser otras a partir de la pandemia? Esta pregunta intentan responder los cuerpos en movimiento de La trampa del paraíso perdido.
Con reminiscencias a La voz Humana de Jean Cocteau, la obra invita a entrar a un terreno de intriga amorosa en donde una mujer, a partir de una llamada telefónica, intenta recuperar su antiguo amor.