El paquetazo ortodoxo se va a transmitir a los contratos de alquiler, precios de bienes, política de tarifas, cambiarias y reclamos salariales, transformándose en un nuevo piso inflacionario.
Las elucubraciones teóricas de los monetaristas son ciencia ficción para la economía argentina, que sufre una inflación de tipo inercial.
Por la inercia inflacionaria, la reducción del gasto público no generará en Argentina el efecto deseado por Javier Milei.
Fondos buitres, otros fondos financieros globales y el grupo local Techint tienen intereses cruzados para apropiarse de la petrolera estatal, aprovechando la política de entrega libertaria.
El libertario acusa de burros y mentirosos a la mayor cantidad de economistas que no son anarco capitalistas
La emisión monetaria y el déficit tienen un efecto indirecto sobre la inflación, pero no son determinantes en una economía tan inercial como la argentina.
La promesa de dolarización de Javier Milei desataría, en caso de que salga ganador, una catástrofe económica.
La filosofía del ambientalismo de libre mercado presupone que la problemática ambiental surge por la falta de derechos de propiedad sobre el medio ambiente.
Los libertarios aplauden la dolarización para ponerle fin al financiamiento del déficit fiscal. Por la forma en que se financia actualmente el Tesoro, el déficit puede sostenerse por otras vía y la dolarización no lo afectaría. Solo implicaría una fuerte rigidez cambiaria y la pérdida de soberanía monetaria.
La corrida sobre el dólar tiene componentes adicionales a las típicas presiones cambiarias que acompañan a los procesos electorales.