Llamaron y había que ir. Ese era el pacto, el acuerdo. Tantas veces como fuera necesario.
Las miradas de Marilina y Alberto van de la ansiedad a la desconfianza y de ahí a la bronca y de ahí a las ganas y a la desconfianza de nuevo.
Pablo Grillo, fotógrafo, reportero, llega a la plaza Congreso. Respira. Mira la escena general. Los uniformados están lejos. Se acerca al fuego.