Pepsico es la delicada amputación del nombre de una conocida fábrica de brebajes.
Mucho se ha hablado del acto de Arsenal, que por el horizonte latente de novedades que implica, merece nuevas reflexiones. Incluso ahora, cuando ya se conocen las candidaturas.
Como comprobamos a diario, no es que no haya una cuestión intelectual en el macrismo. La hay de modo, diría, desaforado. Fuera de circunspecciones, indicios evidentes o parámetros consagrados.
¿Salimos a timbrear? le dijo Saavedra a Mariano Moreno. ¿Pongo los globos amarillos sobre mi carruaje? expuso Facundo ante un titubeante Rosas. ¿Hoy hay focus groups sobre la Gramática Americana?
El espectador, en el programa de mano de Puesta en Claro, la obra de Griselda Gambaro que Alberto Ure dirigió a mediados de los 80 en el Payró, se encontraba ante una rara explicación.
El pretexto, la coartada, la excusa o el subterfugio son todas figuras propias de una conciencia que busca otra versión disimulada para sus verdaderos deseos o apetencias.
Se podría considerar que toda sociedad –un conglomerado viviente y actuante– se mantiene no por una “unidad nacional” obligatoria, sino por una serie de nervios colectivos en muda e incesante ebull
La expresión neofascismo suena rara, inconveniente, no abandona nunca sus aires nefastos pero imprecisos.
La represión no es una esencia de la política, por el contrario, podríamos decir que donde hay política –política con su carga de verdad– nunca hay violencia.