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Lila María Feldman

Causas, azares y deseos

Años atrás en mi consultorio un niño pequeño inventó un juego maravilloso. Encontró un dado entre los juguetes.

Por Lila María Feldman

La historia sin fin

¿Cómo renace la historia luego de la catástrofe? ¿Cómo evitar caer en lecturas y posiciones derrotistas y paralizadas, o bien crédulas, optimistas e ingenuas?

Por Lila María Feldman

Luces y sombras

Leer y escribir son matriz de pensamiento y formas de rescate frente a la pasividad y la intemperie conceptual (porque carecemos de respuestas) a lo largo de la historia humana.

Por Lila María Feldman

El patriarcado no es un fantasma. El ISAP sí

“El mundo debía ser más grande de lo que siempre había creído para que pudiera desaparecer tanta gente”.  Dolores Reyes. Cometierra.

Por Lila María Feldman

La esperanza, esa empedernida

“Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas”.

Por Lila María Feldman

Una guía sobre el arte de marchar II

Marchar es juntar calles y palabras, caminar palabras como si fueran calles, patear los adoquines de la desesperación hasta ensanchar la esperanza.

Por Lila María Feldman

El siglo de León  

En estos días de espanto nos vendría bien leer a León, no estaría nada mal –pienso- que nos envíe alguna carta.

Por Lila María Feldman

2024 y el principio de incredulidad

Quienes escriben ficción saben, quienes leen ficción saben, que suspender la incredulidad es condición de lectura, muy en particular si se trata de historias fantásticas o de terror.

Por Lila María Feldman

Políticas del sueño 

El pasado es el lugar en el que siguen pasando cosas, escribió Rodrigo Fresan en su libro “La parte soñada”.

Por Lila María Feldman

El patriarcado no se cayó ni se va a caer. La lucha feminista tampoco

El ataque, desprestigio, exterminio sutil o feroz de nuestras conquistas, instituciones, palabras, sentidos, es horadante. Sin prisa pero sin pausa, por goteo o en baldazos de agua fría.

Por Lila María Feldman