El pasajero
De una pertenencia obvia a la generación de narradores del 70, Rodolfo Rabanal supo construir una singularidad, un lugar aparte -desde su primera novela publicada en el agónico año 1975 y llamada justamente El apartado- que sin embargo nunca significó un estar de espaldas a la realidad nacional, a la experiencia, a la política, a la vida literaria entendida como una comunidad de afectos y amistades, y a la lucidez extrema para abordar la complejidad mundial, algo que cultivó sin dudas como el gran periodista y corresponsal en el extranjero que fue. Con libros como En otra parte, El pasajero, La vida brillante, El héroe sin nombre, La vida escrita, fue armando una obra propia en esa constelación de los 70 a los 90 y más allá también. En los últimos años escribió contratapas para Página/12 donde le pasó el cepillo al macrismo, a la derecha argentina y a un segmento de la elite que conoció y criticó en sus libros con acidez y enojo. Unos días atrás Rodolfo Rabanal murió a los 80 años en Maldonado, Uruguay, donde se había instalado hace años. Radar lo despide recordando su trayectoria en el campo literario y las redacciones, y destacando las huellas de afecto y pasión literaria que despertó y nos dejó.