Este Fresan -de tan actual y sin miramientos para quebrar ilusiones naive-, despanzurra Labubu como chiche capitalista y pasión empresarial, como si fuera un vehemente acólito de Myriam Bregman (
“Paren el mundo que me quiero bajar”. Es una frase falsamente atribuida a la Mafalda de Quino que nosotros los “viejos meados” todavía recordamos.
Las luces de tik tok me cegaban. El quia fachón tenía un aire a James Dean pero roñoso y sin afeitar, los brazos tatuados y la infaltable gorrita con la visera para atrás.
Cuando estaba internada en la clínica, luego de un ACV, mis intestinos no actuaban. Carecían de movimientos peristálticos, de gases expelidos con soltura. No sé cómo decirlo de otra manera.
¿Qué le vieron a la serie Adolescencia para que volviera a circular por las redes un psicoanálisis como el de los sueños representados por los collages de Grete Stern en la revista Idilio