A Juan Carlos Cagnoli y su padre Emilio
Tarumba fue el mejor.
T sss -Crespi hizo chasquear la lengua contra el paladar-. Nosotros hicimos todo lo que teníamos que hacer, pero ese partido no lo definía ni un yeta ni una convención de yetas.
No, escúcheme, si yo no digo que fuera un buen árbitro, ¡usted entiende lo que quiere entender, me cache’en dié’! ¡Entiéndame a mí!
En nuestro lenguaje cotidiano llamamos “cabulero” a un tipo que trata de asegurarse un futuro propicio adoptando diversas medidas de carácter más bien absurdo, aunque seguramente él no compartiría
Por modesto y falto de pretensiones que parezca un artista, siempre hay en él un desafío, y el deseo de estar tan alto que el destino no pueda ya causarle ningún daño.
El destino es un gran juerguista, dijo Miguel, podés llegar a divertirte mucho si las bromas se las hace a otro, o acaso afligirte, depende.
Monólogo antes de un Argentina - Chile
Você ataque desde a izquierda para o centro –rugió Reyes en portuñol, parado sobre la línea de cal.
Finales del verano de 1998; atardece. La bola rebota, como sin manija.