EL MUNDO › UN DIPUTADO CONSERVADOR BRITANICO DEBIO RENUNCIAR POR TRAFICO DE INFLUENCIAS

Lo echaron por hacer lobby para Fiji

El diputado “tory” aceptó un encargo de las islas Fiji para hacer campaña a su favor en la Cámara de los Comunes y accedió incluso a ofrecerles asesoramiento en paralelo a su actividad parlamentaria.

El diputado conservador británico Patrick Mercer anunció ayer que deja el partido. La decisión fue tomada tras conocerse que la cadena pública BBC emitirá un programa en el que se lo implica en posible tráfico de influencias en favor de las islas Fiji. Según se ha anticipado, el programa Panorama de la BBC tendría pruebas, obtenidas gracias a una investigación encubierta con el diario The Daily Telegraph, de que el diputado “tory” aceptó un encargo de las islas Fiji, antigua colonia británica, para hacer campaña a su favor en la Cámara de los Comunes y accedió incluso a ofrecerles asesoramiento en paralelo a su actividad parlamentaria.

Mercer explicó que abandona el Partido Conservador del primer ministro, David Cameron, para evitarle el bochorno y adelantó que no defenderá su escaño en las próximas elecciones generales, previstas para 2015. Aseguró también que remitirá las alegaciones en su contra, que también tiene previsto publicar el periódico The Daily Telegraph, al comisario de estándares parlamentarios de la Cámara de los Comunes, que decidirá si el diputado ha violado el código de conducta. El programa Panorama confirmó que prepara un espacio, que posiblemente se emita el próximo lunes, en el que se exponen casos de tráfico de influencias de diputados, entre ellos Mercer.

“Panorama planea emitir un programa en el que se alega que he roto las normas parlamentarias, algo sobre lo que he pedido asesoramiento legal”, dijo Mercer en un comunicado. “Mientras tanto, para evitarle el bochorno a mi partido, he presentado mi renuncia”, añadió el parlamentario, un antiguo coronel del ejército que en el pasado causó controversia por acusar de vagos a los soldados de minorías étnicas. En la investigación encubierta, periodistas se hicieron pasar por directivos de una empresa ficticia, Alistair Andrews Communications, que supuestamente representaba los intereses de las empresas de Fiji y pedía la readmisión del país en la Commonwealth (Mancomunidad de ex colonias y protectorados británicos), de la que fue expulsado en 2009 por violaciones a los derechos humanos. En las últimas semanas, Mercer, diputado por Newark, al centro de Inglaterra, ha presentado en la Cámara de los Comunes varias preguntas relativas a las islas del Pacífico, inquiriendo por su supuestamente injusta exclusión del grupo de antiguos territorios del Reino Unido.

Cameron dijo ayer a través de un portavoz que su correligionario había tomado la decisión correcta al dimitir del partido. Pese a dejar la formación, Mercer mantendrá de momento su escaño en la Cámara de los Comunes como independiente, según confirmó la oficina del Partido Conservador en Newark. Esta decisión, destinada en buena medida a no arriesgarse a perder el escaño a manos del euroescéptico UKIP si se celebra una elección parcial, podría cambiar en los próximos días a medida que se conozca el alcance de las alegaciones contra el diputado. Pero las quejas se hicieron sentir dentro de las filas conservadoras. “Si es lo suficientemente malo para que renuncie a su partido, ¿cómo puede estar bien que continúe siendo un miembro del Parlamento, representando a su jurisdicción?”, se preguntó Zac Goldsmith, parlamentario conservador.

El gobierno de coalición liderado por Cameron se comprometió al llegar al poder a elaborar un registro de empresas con interés en influir en el Parlamento para evitar el tráfico de influencias entre los diputados, pero esa promesa todavía no se ha materializado. Mercer habría aceptado 4000 libras de los reporteros encubiertos que se hicieron pasar por miembros de un grupo de presión. “El primer ministro pensaba que las acusaciones por tráfico de influencias eran cosa del pasado, pero se ha vuelto un problema mayor”, afirmó una fuente del partido. Mercer firmó un contrato con la empresa que le garantizó el pago de 2000 libras al mes, y recibió además un total de 4000 libras para consultas durante el período. La totalidad del dinero no se declaró en el plazo de cuatro semanas, lo que es una violación a las normas de la Casa de los Comunes. “Después de no haber tomado ninguna medida en los últimos tres años, David Cameron deberá poner el tema en la agenda. El gobierno ahora tiene que legislar para romper los vínculos entre los partidos políticos, los grupos de presión y cualquier tipo de asociación comercial”, dijo Peter Facey, el director de Unlock Democracy, organización que promueve la transparencia democrática.

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Mercer renunció por las revelaciones periodísticas.
 
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