EL PAíS › TRAS LA DERROTA DE SANZ, LA UCR APUESTA SU SUERTE AL DESEMPEñO DEL JEFE DE GOBIERNO PORTEñO

Con el consuelo de colgarse de Macri

Superado por amplio margen en las PASO, el titular de la UCR confía en que gracias a los votos del líder del PRO lograrán sumar más diputados y senadores de los que ponen en juego. Otros sectores del radicalismo criticaron la mala elección.

 Por Sebastian Abrevaya

Derrotado por amplio margen en la interna de Cambiemos, el radicalismo iniciará ahora una nueva etapa de cara a las elecciones generales del 25 de octubre. Su suerte quedó indefectiblemente atada al desempeño del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien durante las negociaciones y parte de la campaña los había ninguneado. El rol del precandidato perdedor, Ernesto Sanz, dependerá del lugar que le otorgue ahora el líder del PRO en su estrategia electoral. Más allá del flojo desempeño de la UCR, la necesidad de obtener un buen resultado en octubre para sumar legisladores nacionales y tratar de ganar alguna gobernación evitará que el pase de facturas interno salga a la luz, al menos, hasta el fin de todo el proceso. “Si Macri es presidente, nadie va a poder decirle a Ernesto que deje de estar al frente del partido. Ahora, si Macri pierde, nadie puede decirle que siga”, sentenció un dirigente radical que se opuso a la alianza con el PRO y la CC. Desde el entorno del senador mendocino, en cambio, ponen el énfasis en el cumplimiento de una de las promesas a la hora de proponer el acuerdo en la Convención de Gualeguaychú: “Tenemos que renovar 13 diputados y en octubre vamos a sacar entre 18 y 22. En el Senado renovamos 9 y vamos a meter entre 8 y 10. Perdimos las PASO pero el radicalismo va a salir fortalecido de esta elección”, retrucó en diálogo con Página/12 uno de los operadores más cercanos a Sanz.

Si bien en 2007 los radicales llevaron de presidente al ex ministro de Economía Roberto Lavagna, algunos remarcaron el dato de que el jujeño Gerardo Morales iba como postulante a vice. Con la derrota de ayer, por primera vez desde la recuperación de la democracia, no habrá un radical que integre la fórmula presidencial en el cuarto oscuro. El desempeño de Sanz y el economista Lucas Llach quedó a mitad de camino entre la elección de 2003, la peor de la historia radical y la de Ricardo Alfonsín en 2011, que fue sin aliados a nivel nacional. Tras la crisis del gobierno de la Alianza, Leopoldo Moreau obtuvo el 2,3 por ciento de los votos como candidato de la lista 3-UCR, mientras que Alfonsín sacó el 11 por ciento con el sello Udeso. En el entorno del senador mendocino se desmarcaron de ambos escenarios, ya que, según señalaron, el radicalismo tendrá en Macri un paraguas nacional que les permita proteger sus territorios en la elección general de octubre.

Además, en el entorno del senador destacaron que terminó superando los datos que le otorgaban las encuestas previas, entre un 2 y un 3 por ciento de intención de voto. De todas maneras, la expectativa de Sanz era acercarse a los dos dígitos, algo de lo que quedó bastante lejos.

Julio Cobos, que impulsaba un acuerdo amplio que incluyera también a Sergio Massa, le adelantó a los suyos que no saldrá a “contarle las costillas” a Sanz. “No cuenten con Julio para salir a pegarle a Ernesto. El no estaba de acuerdo con esta estrategia pero dijo que iba a acatar lo que decidiera el partido y no va a hacer nada para perjudicar a la UCR cuando todavía falta la elección general”, explicaron en su entorno. El ex vicepresidente compite por la senaduría nacional por su provincia y espera ingresar triunfante a la Cámara alta. Si se ratifican los números de la elección de gobernador provincial, Cobos volverá a posicionarse como un dirigente con peso propio en el radicalismo y podría disputar la presidencia del bloque de Senadores. Ese cargo podría quedar para él si el actual senador jujeño, Gerardo Morales, logra la hazaña de alcanzar la gobernación norteña frente al peronista Eduardo Fellner.

El diputado Ricardo Alfonsín, presidente del comité bonaerense, estuvo en un primer momento en contra del acuerdo con Macri. Sin embargo, en el entorno de Sanz aseguran que Alfonsín está muy contento con los frutos que le daría en octubre la competitividad electoral del líder del PRO. De todas maneras, el hijo del ex presidente prefirió disimular y cultivar el bajo perfil en los últimos meses. Durante el armado de las listas hubo varios conflictos con el macrismo, empezando por el precandidato a vicegobernador: se anunció que sería el macrista Cristian Ritondo y tras el enojo radical se lo reemplazó por Daniel Salvador. También se quejaron varios radicales por la confección de las listas de legisladores provinciales en varias secciones electorales.

“Después de la primaria, la estrategia de Cambiemos debería estar elaborada por una visión integral del país. En ese escenario, Cambiemos va a tener que definir una estrategia que lo lleve a constituirse como un atractivo para aquellos que no opten por alguno de nosotros”, sostiene uno de los operadores del sanzismo y agrega: “nosotros vamos a quedar claramente como la fuerza política, no electoral sino territorial y organizacional más fuerte de Cambiemos. Eso hace que la UCR deje de ser un partido de la resistencia a ser un partido de gobierno”.

Un dirigente cercano a Morales, en cambio, contrasta con la visión de Sanz. Aseguran que las bancas que sumará el radicalismo serán fundamentalmente de aquellos distritos en los que los jefes locales hicieron acuerdos con otras fuerzas por fuera de Cambiemos, incluido el massismo y otras expresiones locales del peronismo no kirchnerista.

En este contexto, no habrá que esperar mucho más para que los resultados de la elección reacomoden las piezas en el reparto de poder interno del radicalismo. En diciembre está prevista la renovación de autoridades del Comité Nacional. Si el radicalismo se convierte en parte de una alianza que gobierne el país, Sanz revalidará sus credenciales de liderazgo. Si el FpV logra cuatro años más de gestión, la manija volvería a quedar en manos de Morales. “Ahí el problema va a ser qué hacemos con Ernesto”, remata un operador del jujeño, ya que Sanz termina su mandato en el Senado.

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El titular del comité nacional, Ernesto Sanz, fue uno de los artífices de la alianza con el PRO y la CC.
Imagen: Bernardino Avila
 
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