SOCIEDAD › ACEPTó HABER ASESINADO A SOLEDAD BARGNA, PERO DIJO QUE NO LA VIOLó

Soy culpable, pero no tanto

En la primera jornada del juicio oral, el acusado Marcelo Díaz reconoció haber cometido el crimen, pero negó el abuso sexual. Su versión es confusa y contradictoria. Los padres de la joven Bargna aseguraron que es una estrategia de la defensa y piden perpetua.

Marcelo Pablo Díaz se declaró “culpable” del asesinato de la joven Soledad Bargna en 2009, en la primera jornada del juicio oral que se le sigue. Pero negó que hubiera intentado violarla y expuso una versión de los hechos desconocida hasta hoy. Aseguró que ambos mantenían una relación sentimental y ella, antes de que él la apuñalara 10 veces, lo había atacado con el mismo cuchillo por una disputa. Los padres de la joven, presentes en el juicio, sostuvieron que se trata una estrategia para “enlodar el honor” de Soledad y pidieron la pena máxima. “Es un reincidente que, en medio de su condena por haber violado salvajemente a una chica de quince años (tenía salidas transitorias), vuelve a intentar violar y a matar. Yo no creo que otra pena sea posible”, opinó Victoria Gil, madre de la víctima.

El crimen de Bargna, de 19 años y estudiante de diseño gráfico, ocurrió en la mañana del 22 de mayo de 2009 en el departamento donde vivía junto a sus padres, el sexto piso de un edificio de avenida Honorio Pueyrredón 832, en el barrio porteño de Caballito. La pareja de Díaz y su hijo de 10 años vivían un piso más abajo y el hombre, de 40 años, residía allí de viernes a domingo. Tenía salidas transitorias de la cárcel de Ezeiza para trabajar: reparaba instrumentos musicales. Desde 2001, Díaz cumplía una condena de 12 años por violación y tenencia de armas.

Tras el ataque, el luthier fue llevado al Hospital Durand porque tenía heridas cortantes en las manos; para los investigadores, serían producto de la lucha con su víctima o se las había autoinfligido para dar verosimilitud a una futura coartada. Ayer, Díaz aseguró que la víctima lo había atacado porque ella había dejado a su novio y él no pensaba hacer lo mismo con su pareja. Se conocieron en la vereda del edificio, dijo, porque su mujer “no lo dejaba” fumar adentro y ella solía sacar a pasear al perro de la familia.

“Nos dimos unos besos, ella apareció sin la parte de abajo de la ropa y con una botella de una bebida blanca que estaba tomando”, relató Díaz, mientras los padres de la víctima, Guillermo y Victoria Bargna, comenzaron a murmurar y luego a llorar. Pero después, según su versión, la joven se “enojó mucho” por la noticia. “Yo la seguí para calmarla a la cocina. Se dio vuelta y me rompió la botella en la cara. Ahí le pegué. Ella agarró un cuchillo y me empezó a pinchar en el cuello; después me lo clavó en la mano y me la atravesó. Me lo saqué de la mano y se lo clavé a ella”, aseguró el acusado. Luego pidió al Tribunal Oral en lo Criminal 26: “Quiero que me condenen, pero por lo que hice, estoy muy arrepentido”.

La joven fue encontrada desnuda y asesinada de al menos 10 cuchillazos repartidos en el cuello, tórax y abdomen. “Me acuerdo sólo de la primera vez”, refirió ayer sobre las puñaladas e insistió: “Soledad no fue abusada”. Cuando el juez de instrucción porteño Alberto Baños le dictó la prisión preventiva le imputó el delito de “homicidio criminis causa y tentativa de abuso”. Es decir, lo acusó de matar para ocultar otro delito: el ataque sexual. Durante el peritaje fueron encontrados restos de semen del luthier en la cama de la víctima y en sus calzoncillos, pero no se comprobó que la víctima fuera violada.

Según hicieron trascender los agentes policiales que fueron al lugar, el acusado les dijo que lo habían herido cuando trataba de impedir que unos ladrones asaltaran el departamento de los Bargna.

En un cuarto intermedio, los padres de Soledad decidieron desoír el consejo de su abogado y hablaron con la prensa sobre los dichos de Díaz. “Lo escuchamos decir lo que dijo, hubo sólo un pequeño murmullo y nada más; no quiere decir que no estemos dolidos por lo que dijo este reverendo hijo de remilputas”, aclaró Guillermo Bargna. Luego admitió que tuvo ganas de matarlo “con sus propias manos” y deseó que el tribunal determine que hubo un abuso simple antes del homicidio “para que realmente la carga de la pena sea muchísimo mayor que la de homicidio”.

Para Bargna, “la estrategia de la defensa es hacerse declarar culpable de homicidio y olvidar todo lo demás”. Victoria Gil, madre de Soledad, señaló como “responsable” de la muerte al juez Axel López, quien otorgó salidas transitorias a Díaz (ver aparte). “Más allá de lo que diga el Consejo de la Magistratura (que absolvió a López) y aunque no podré determinarlo judicialmente, para no-sotros es el responsable de la muerte”, aseguró la mujer, quien estimó que los jueces impondrán cadena perpetua.

Hoy, a las 11, el tribunal escuchará los pedidos de penas de las partes. Por la querella de la familia Bargna, hablará Rolando Lescano; luego el fiscal Fabián Celiz y el defensor oficial de Díaz, Sergio Paduczak.

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Los padres de Soledad Bargna en el juicio oral sostienen que Díaz intenta “enlodar el honor de nuestra hija”.
Imagen: DyN
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