SOCIEDAD › DIECISIETE MUERTOS Y 13 DESAPARECIDOS TRAS UN DESLAVE DE DESECHOS MINEROS EN MINAS GERAIS, BRASIL

Pueblos arrasados y daño ambiental

La ruptura de los diques de dos depósitos con residuos mineros provocó un alud que sepultó varios poblados. Hay más de 500 evacuados. “Es la peor crisis de nuestra historia”, dijo el presidente de la minera, que negó que los desechos fueran tóxicos.

En Brasil, la ruptura de los diques de dos depósitos de desechos mineros de la empresa Samarco provocó una avalancha de barro y residuos minerales que sepultó decenas de viviendas en siete distritos de la ciudad de Mariana y dejó al menos 17 muertos y 13 desaparecidos, todos empleados de la minera que trabajaban en esos depósitos. Además, 530 damnificados fueron hospedados en hoteles de la zona costeados por la compañía propietaria de la mina. Distintos expertos advirtieron que se trata de “un daño ambiental enorme”, ya que el alud alcanzó un río que llega a 12 ciudades y que además arrasó con una zona de gran biodiversidad. En tanto, la compañía negó que las sustancias vertidas sean tóxicas y sostuvo que “no presentan ningún elemento químico perjudicial a la salud”.

El hecho ocurrió hacia las 16.20 (horario local) del jueves y convirtió a los poblados alrededor de Mariana en campos arrasados y barridos por un alud de barro que cubrió todo lo que encontró a su paso hasta una distancia de 60 kilómetros. En el lugar se podían ver autos amontonados encima de lo que quedaba de algunas casas y montañas de barro en lo que antes eran plazas y calles. Ayer, el Cuerpo de Bomberos del estado de Minas Gerais y la empresa Samarco –propietaria de la mina y cuyo control es compartido por la brasileña Vale y la australiana BHP– realizaron una conferencia de prensa en conjunto y confirmaron que hay 17 muertos, 13 desaparecidos y 530 damnificados. Tanto las víctimas como los desaparecidos son empleados trabajaban en los depósitos de residuos minerales y no tuvieron tiempo de evacuar la mina. Además, los bomberos informaron que encontraron el cuerpo de una persona en el río, a unos 100 kilómetros del lugar del hecho, pero que aún no pueden confirmar si se trata de otra víctima de la avalancha.

La mayoría de los habitantes de las poblaciones afectadas logró evacuarse antes de la avalancha, gracias a que la ruptura de los diques alcanzó a ser vista o escuchada por los vecinos, y pese a que ni la empresa ni la alcaldía tenían sistemas de alerta para accidentes como el ocurrido. “La mayor parte de los vecinos consiguió huir a zonas más altas subidos en camiones de una constructora que estaban en la localidad”, afirmó Sídney Solveira, habitante de Bento Rodrigues, el distrito más afectado y que prácticamente desapareció. Solveira presenció la ruptura de los diques desde lejos, ya que estaba volviendo a su casa por la ruta a Bento Rodrigues desde Mariana, municipio que se encuentra en una zona montañosa de Minas Gerais. Desde el jueves, un centenar de bomberos y al menos veinte vehículos, con la ayuda de helicópteros, trabajan en los operativos de rescate y consiguieron localizar y trasladar a alojamientos a unas 500 personas que estaban aisladas.

Para Carlos Ferreira Pinto, que forma parte del área de medio ambiente de la fiscalía del estado de Minas Gerais, “el daño ambiental es enorme” ya que “el barro alcanzó varios ríos y cursos de agua, los desechos continúan avanzando y alcanzaron la cuenca del Rio Doce, donde hay una docena de pequeñas ciudades”. Además, un ingeniero ambiental de la Escuela de Minas de la Universidad Federal de Ouro Preto (vecina a Mariana), José Francisco do Prado, resaltó que si bien “la región donde se rompió ese dique no tiene actividad agrícola intensa” sí tiene “áreas importantes de conservación de selva atlántica, de interés ambiental, que fueron arrasadas por el barro”. Así, la avalancha tendrá un fuerte impacto “sobre la diversidad acuática y los animales que viven en ese lugar”.

Por su parte, el presidente de Samarco, Ricardo Vescovi, negó que las sustancias vertidas sean tóxicas y las calificó como residuos “inertes” y que “no presentan ningún elemento químico perjudicial a la salud”. Además, el presidente de la minera afirmó que la legislación no obliga a la empresa a instalar sistemas de alarma en las poblaciones vecinas, pero que la minera consiguió alertar con tiempo a un número elevado de habitantes mediante llamadas telefónicas.

El barro también cubrió viviendas en los distritos de Aguas Claras, Ponte do Grama, Paracatu, Pedras, Barra Longa y Gesteiras. Según las cifras divulgadas por la empresa, los depósitos, que quedaron vacíos, tenían en el momento del accidente cerca de 7 millones de metros cúbicos de residuos minerales y 55 millones de metros cúbicos de agua. “Esta es la peor crisis de nuestra historia. Aún no evaluamos la extensión del perjuicio”, aseguró Vescovi, quien agregó que la prioridad de la empresa es el rescate de las víctimas y la atención a los damnificados. Según el ejecutivo, 70 familias fueron hospedadas en hoteles costeados por la minera.

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El alud alcanzó un río que llega a 12 ciudades y arrasó con una zona de gran biodiversidad.
Imagen: AFP
 
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